El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha comunicado este sábado que Donald Trump ha marcado a Kiev y a Moscú un horizonte temporal que se extiende hasta el mes de junio para intentar poner fin al conflicto bélico, con la vista puesta después en el que será el gran objetivo político de su mandato: las elecciones legislativas estadounidenses de noviembre.
“Estados Unidos nos ha dicho que quieren que todo este listo para junio. ¿Por qué? Porque sus cuestiones internas tienen un impacto y, desde luego, cobrarán más relevancia para ellos”, ha explicado Zelenski durante un encuentro con periodistas del país.
Según ha reconocido el mandatario ucraniano, a partir de esa fecha Trump pasará a tener una prioridad distinta, centrada en la batalla por el Congreso de EEUU y en la pugna electoral interna.
“Entendemos que dedicarán todo su tiempo a los procesos internos, como las elecciones, y a cambiar el clima social”, ha añadido el presidente ucraniano, aludiendo al riesgo de que la Administración Trump sufra un duro revés en ambas cámaras legislativas.
Zelenski ha señalado asimismo que el Ejecutivo ucraniano lleva meses sobre la mesa con un “plan de secuencia realmente claro” para las conversaciones de paz con Rusia, aunque no excluye que Trump termine presionando a Kiev y Moscú para cerrar de una sola vez los principales acuerdos.