El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró en la noche de este miércoles que “Israel no volverá a atacar el campo de gas South Pars”, aunque advirtió de que Washington está dispuesto a destruirlo si Irán vuelve a golpear “a un país inocente”. Sus palabras llegan después de que Teherán respondiera al bombardeo israelí lanzando misiles contra el complejo de gas natural licuado (GNL) de Ras Lafan, en Qatar.
“Israel, enfurecido por lo ocurrido en Oriente Próximo, ha arremetido violentamente contra una importante instalación conocida como el yacimiento de gas de South Pars, en Irán”, explicó el inquilino de la Casa Blanca en un mensaje difundido en redes sociales, aludiendo al ataque inicial contra la infraestructura iraní.
El dirigente republicano subrayó a continuación que “Estados Unidos desconocía por completo este ataque y Qatar no estaba involucrado de ninguna manera, ni tenía idea de que iba a ocurrir”. Añadió además que “Lamentablemente, Irán desconocía esto, así como cualquier otro dato relevante sobre el ataque a South Pars, y ha atacado injustificadamente una parte de la planta de GNL de Qatar”, en referencia al impacto de los misiles iraníes sobre Ras Lafan.
Acto seguido, el presidente estadounidense reiteró su compromiso de que “Israel no volverá a atacar este campo de gas South Pars, de vital importancia y valor, a menos que Irán, imprudentemente, decida atacar a un país inocente, en este caso Qatar”.
“En tal caso, Estados Unidos, con o sin la ayuda o el consentimiento de Israel, destruirá por completo el Campo de Gas South Pars con una potencia sin precedentes para Irán”, avisó Trump. Aunque se mostró reacio a “autorizar este nivel de violencia y destrucción debido a las implicaciones a largo plazo que tendrá para el futuro de Irán”, dejó claro que “no dudará” si vuelve a producirse un ataque contra la planta de GNL qatarí.
Con estas declaraciones, Trump trata de contener la escalada de golpes contra infraestructuras energéticas desencadenada tras el ataque israelí al yacimiento iraní de South Pars, una acción que Qatar ha calificado de “peligroso e irresponsable” y que, según Doha, pone en riesgo la “seguridad energética global”.
En línea con las advertencias del Gobierno qatarí, la Guardia Revolucionaria de Irán ha ordenado la evacuación de cinco instalaciones energéticas situadas en Emiratos Árabes Unidos (EAU), Qatar y Arabia Saudí, consideradas ahora “objetivos legítimos”. Finalmente, uno de esos enclaves, el complejo de Ras Lafan, ha sido alcanzado, y la petrolera QatarEnergy ha confirmado “daños considerables” en la instalación.