Una “Gaza del futuro” vendida como oportunidad de inversión
Durante una presentación en Davos, Jared Kushner expuso con tono empresarial el llamado “plan maestro” para Gaza: una Franja transformada en un enclave de libre mercado, con grandes infraestructuras, rascacielos turísticos junto al mar y un nodo logístico con puerto y aeropuerto, inspirada en modelos como Dubái o Singapur.
“No hay plan B”, afirmó Kushner al mostrar las diapositivas del proyecto, que plantea una reconstrucción integral de la Franja tras la guerra.
Reconstrucción sobre una Franja aún bajo fuego
Kushner explicó que el proyecto comenzaría en el sur de la Franja, en la denominada “nueva Rafah”, con la construcción de más de 100.000 viviendas, y avanzaría progresivamente hacia Ciudad de Gaza.
La condición central para ejecutar el plan es la desmilitarización completa de Hamás, un requisito que Estados Unidos e Israel han convertido en imprescindible. Trump aseguró que Washington está “comprometido a garantizar que Gaza esté desmilitarizada, adecuadamente gobernada y bellamente reconstruida”.
Hamás, por su parte, acepta ceder el poder a un comité tecnocrático y entregar armas ofensivas, pero condiciona cualquier desarme total a la retirada completa de las tropas israelíes.
Un plan que arranca donde Israel controla el territorio
La reconstrucción se limitaría inicialmente a las zonas bajo control del ejército israelí, donde actualmente vive solo una pequeña parte de los más de dos millones de habitantes de Gaza. Kushner señaló que se ofrecerían amnistías o salidas seguras para promover la entrega de armas.
Mientras tanto, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha reiterado que sus tropas permanecerán indefinidamente en una “amplia zona” de la Franja, pese a la transición anunciada hacia una segunda fase del alto el fuego.
Críticas y recelos internacionales en Davos
Trump presentó el proyecto en el marco de su llamada “Junta para la Paz”, rodeado de líderes de países como Argentina, Hungría, Bulgaria, Pakistán o Azerbaiyán, pero sin representación de las principales democracias occidentales, que observan con recelo una iniciativa que podría debilitar el papel de la ONU.
Netanyahu no estuvo presente en Davos, lastrado por una orden de arresto del Tribunal Penal Internacional por presuntos crímenes de guerra y contra la humanidad relacionados con la invasión de Gaza iniciada en octubre de 2023.