El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha presentado este jueves una demanda contra el Servicio de Impuestos Internos (IRS), el organismo tributario federal, en la que exige una compensación de 10.000 millones de dólares (más de 8.380 millones de euros) por los supuestos perjuicios ocasionados por la filtración a la prensa estadounidense de su declaración de impuestos, atribuida a un excontratista del IRS que actualmente cumple condena.
En la querella, en la que también figuran como demandantes su hijo Eric Trump y la Organización Trump, se solicita la celebración de un juicio con jurado y una resolución judicial que declare que “los demandados, de forma deliberada, consciente y/o por negligencia grave, accedieron e inspeccionaron ilegalmente la información confidencial de las declaraciones de impuestos de los demandantes”, así como que “revelaron ilegalmente la información confidencial de las declaraciones de impuestos de los demandantes”, según consta en el escrito al que ha tenido acceso Europa Press.
Trump reclama igualmente “la mayor de las cantidades” derivadas de “cada divulgación no autorizada de la información de su declaración de impuestos, incluida cada divulgación posterior por parte de terceros, como el ‘New York Times’, ProPublica y muchos otros medios”, cuantificada en el documento en 1.000 dólares (838,69 euros) por cada una, o bien “los daños reales sufridos por los demandantes y todas las entidades relacionadas, incluidas cada una de las 418 entidades afiliadas a la Organización Trump que recibieron notificaciones del IRS”.
En cualquiera de los supuestos, la demanda fija en “un mínimo de 10.000.000.000 dólares (8.381.211.000 euros)” la cantidad que, a juicio de los demandantes, debería ser abonada, además del pago de “los costes y honorarios de abogados” y “cualquier otra reparación que el Tribunal considere justa y adecuada”.
La estrategia jurídica de la defensa de Trump se apoya en que “desde mayo de 2019 hasta al menos septiembre de 2020, el exempleado del IRS Charles “Chaz” Littlejohn, quien era empleado simultáneamente del IRS y/o de uno de sus contratistas, obtuvo acceso ilegal a las declaraciones de impuestos e información de las declaraciones de los demandantes y las divulgó al (diario) ‘New York Times’, (la agencia) ProPublica y otros medios de comunicación izquierdistas”.
Littlejohn fue condenado a comienzos de 2024 a cinco años de prisión por haber filtrado información fiscal de miles de grandes fortunas estadounidenses a diversos medios entre 2018 y 2020. En el marco de un acuerdo con la Fiscalía, se declaró culpable del delito de divulgación no autorizada de declaraciones de impuestos y de los datos contenidos en ellas, admitiendo en particular que remitió esa documentación a los medios mencionados.
La Fiscalía, por su lado, reclamó para Littlejohn una pena de cinco años de cárcel al considerar que solicitó incorporarse al IRS con la intención previa de acceder a las declaraciones de impuestos y hacerlas públicas.