Trump mantiene su amenaza de atacar Irán tras el aviso de Jamenei sobre una guerra regional

Trump vuelve a amenazar a Irán con un ataque si no hay pacto nuclear, tras el aviso de Jamenei de que un nuevo choque derivaría en guerra regional.

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump Europa Press/Contacto/Mehmet Eser

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto este domingo a lanzar una advertencia directa a Irán, al reiterar que está dispuesto a ordenar un ataque contra su territorio si las autoridades iraníes no acceden a firmar un nuevo pacto sobre su programa nuclear.

Desde su residencia de Mar-a-Lago, en Florida, Trump se ha dirigido a los periodistas allí presentes para justificar sus palabras frente a las recientes declaraciones del líder supremo iraní, Alí Jamenei. Preguntado por sus amenazas, el mandatario ha replicado: “¿Por qué no iba a decir eso?”, en referencia al aviso del ayatolá de que un nuevo ataque de Washington contra Irán provocaría esta vez un conflicto regional.

El jefe de la Casa Blanca ha insistido en su mensaje y ha añadido: “Por supuesto que lo diría”, antes de subrayar el poderío militar estadounidense en la zona. En este sentido, ha destacado que “tenemos los barcos más grandes y poderosos del mundo” desplegados en la región, “muy cerca, a un par de días” del país centroasiático.

Trump ha asegurado que su objetivo es alcanzar un entendimiento con Teherán, aunque acto seguido ha advertido de que “si no llegamos a un acuerdo, entonces descubriremos si (Jamenei) tenía razón o no”, dejando claro que la opción militar continúa sobre la mesa.

Estas manifestaciones se producen pocas horas después de que el ayatolá Jamenei subrayara que “los estadounidenses deben saber que si inician una guerra, esta vez será una guerra regional”. Al mismo tiempo, el magnate neoyorquino mantiene abierta la posibilidad de un ataque sobre Teherán, mientras dice estar dispuesto a negociar siempre que la República Islámica abandone de forma definitiva su programa nuclear, ya gravemente dañado tras los ataques coordinados de Estados Unidos e Israel en junio del año pasado.