El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha comunicado este jueves que firmará una orden ejecutiva para el “pago inmediato” a los agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en inglés), con el objetivo de “poner fin rápidamente” al “caos” que, según ha denunciado, se vive en los aeropuertos del país por la falta de personal de seguridad a raíz del cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional, que ya supera los 40 días.
“Voy a firmar una orden en la que instruyo al secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, a que pague de inmediato a nuestros agentes de la TSA para hacer frente a esta situación de emergencia y poner fin rápidamente al caos demócrata en los aeropuertos”, ha precisado el inquilino de la Casa Blanca en un mensaje publicado en su red social, agregando que no será una “tarea fácil”, pero que lo va a “hacer”.
El anuncio se produce después de que desde este lunes hayan sido desplegados cientos de agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en varios aeropuertos del país para intentar reducir las largas esperas generadas por la escasez de efectivos. Esta medida ha sido duramente criticada por la oposición demócrata y organizaciones civiles, que recuerdan las numerosas denuncias por uso excesivo de la fuerza en sus operaciones contra migrantes en situación irregular en distintas ciudades.
En paralelo, el Departamento de Seguridad Nacional permanece sin financiación desde febrero, tras expirar la prórroga concedida por los demócratas, que buscaban introducir cambios en el organismo en respuesta a las polémicas actuaciones del ICE. Markwayne Mullin, actual responsable de la cartera, ha tomado posesión de su cargo esta misma semana en plena parálisis presupuestaria.
El cierre ha supuesto la interrupción del salario de miles de trabajadores y el bloqueo de diversas partidas, aunque el Servicio de Inmigración y Aduanas mantiene su actividad gracias a la financiación incluida en la denominada “One Big Beautiful Bill Act”, una ley aprobada en junio que contempló una amplia rebaja de impuestos, además de un incremento del gasto militar y de los recursos destinados al control migratorio.
“Quiero dar las gracias a nuestros trabajadores agentes de la TSA y también al ICE por la increíble ayuda que nos han prestado en los aeropuertos. No permitiré que los demócratas de la izquierda radical sigan teniendo a nuestro país como rehén”, ha avanzado Trump, que responsabiliza a este sector del Partido Demócrata de haber “provocado imprudentemente” una “verdadera crisis nacional”.
Según el mandatario, la situación se debe a que los demócratas “se niegan a financiar la aplicación de las leyes de inmigración a menos que los republicanos acepten sus políticas de fronteras abiertas”, algo que, ha recalcado el presidente norteamericano, “nunca, jamás, volverá a suceder”.
“Casi destruyeron nuestro país, permitiendo la entrada de 25 millones de personas procedentes de prisiones, instituciones psiquiátricas y manicomios, entre ellas traficantes de drogas y miles de asesinos, muchos de los cuales han matado a más de una persona”, ha opinado el dirigente, señalando directamente al Gobierno de su predecesor demócrata, Joe Biden.
Por su parte, el nuevo secretario de Seguridad Nacional, el republicano Markwayne Mullin, ha agradecido a Trump que “haya encontrado una manera de pagar” a los agentes de la TSA, y ha atribuido las “largas filas” y los “miles” de vuelos perdidos por los ciudadanos estadounidenses al “imprudente” cierre del Departamento.
“Los demócratas deben dejar de jugar a la política con nuestra seguridad nacional, dejar de castigar a nuestros empleados y reabrir el Departamento de Seguridad Nacional”, ha zanjado Mullin en sus redes sociales.