El presidente de Estados Unidos ha deslizado la opción de llevar a cabo una “adquisición amistosa” de Cuba, en una operación que compara con lo que asegura haber hecho en Venezuela, pero que en este caso se produciría, según él, con la cooperación de las autoridades cubanas, con las que afirma mantener un canal de comunicación abierto sobre este asunto.
“El Gobierno cubano está conversando con nosotros. Tienen muchos problemas. Allí no hay dinero y no hay nada. Pero están hablando con nosotros e igual hacemos una adquisición amistosa”, ha declarado Trump, recurriendo a un concepto propio del ámbito financiero que alude a cuando los directivos de una compañía facilitan que otra empresa la compre.
“Llevo oyendo cosas de Cuba desde que era niño. Todos quieren que cambie y veo posible que ocurra”, ha indicado el mandatario, aludiendo a las iniciativas que Washington impulsa desde hace décadas para propiciar un relevo político en la isla, entre ellas casi 70 años de embargo estadounidense pese a la oposición de la práctica totalidad de los Estados miembro de la ONU.
“Pero tienen muchos problemas. Y tenemos que gente que vive aquí con muchas ganas de volver, y muy contentas con la forma en la que se está desarrollando la situación”, ha remachado ante los periodistas, evitando cualquier referencia al suceso registrado esta semana, en el que cuatro tripulantes de una embarcación con bandera estadounidense murieron en un tiroteo con las fuerzas de seguridad cubanas en aguas del país caribeño.