El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha salido este jueves en defensa del primer ministro húngaro, Viktor Orbán, al que ha definido como un “líder verdaderamente firme y poderoso”, pidiendo explícitamente a los ciudadanos de Hungría que le respalden en las elecciones previstas para el próximo 12 de abril.
En un mensaje difundido a través de su red social, el inquilino de la Casa Blanca ha subrayado que “Orbán es un líder verdaderamente firme y poderoso, con un historial probado de resultados fenomenales. Lucha incansablemente por su gran país y su pueblo, y los ama, tal y como yo lo hago por Estados Unidos”, llamando de forma directa al electorado húngaro a “votar por Viktor Orbán” este domingo.
Trump, que se ha mostrado “orgulloso” de haber respaldado ya al dirigente húngaro en su reelección de 2022, ha recalcado que considera un “honor” “volver a hacerlo” y ha descrito a Orbán como su “verdadero amigo, luchador y ganador”.
En la misma línea, el presidente norteamericano ha insistido en que “cuenta con mi respaldo total y absoluto para su reelección como primer ministro de Hungría: Viktor Orbán nunca decepcionará al gran pueblo de Hungría. ¡Lo apoyo totalmente!”, reforzando así su apuesta política por el mandatario europeo.
Trump ha descrito al jefe del Gobierno húngaro, que acumula 16 años en el poder, como un dirigente que “trabaja duro” para “proteger” a su país, al tiempo que “hace crecer la economía y el empleo, promueve el comercio, detiene la inmigración ilegal y garantiza la ley y el orden”. Además, ha resaltado que los vínculos entre Washington y Budapest “han alcanzado nuevas cotas de cooperación y logros espectaculares”.
El mandatario estadounidense ha concluido señalando que “espero seguir colaborando estrechamente con él para que nuestros países puedan avanzar aún más por este formidable camino hacia el éxito y la cooperación”. En este contexto, su vicepresidente, JD Vance, se ha desplazado esta semana a Hungría para mostrar en persona el apoyo de Washington al candidato ultraderechista, en medio de las denuncias sobre “uno de los peores casos de injerencia extranjera”, en referencia a la supuesta campaña en la Unión Europea para forzar la caída de Orbán.