El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha revelado este jueves que habló directamente con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tras el bombardeo contra el yacimiento de gas iraní de South Pars, compartido con Qatar, con el objetivo de garantizar que no vuelvan a producirse ataques similares contra infraestructuras energéticas.
“No vamos a hacerlo nunca más”, ha manifestado el dirigente estadounidense en unas declaraciones desde el Despacho Oval, acompañado por la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, después de hacer públicos sus contactos con el jefe de Gobierno israelí.
Trump ha explicado que “Le dije que no hiciera eso y no lo hará. No lo discutimos. Somos independientes, pero nos llevamos muy bien y estamos coordinados”, en alusión a sus conversaciones con Tel Aviv, en un contexto de escalada de ataques contra Irán que ha derivado en una cadena de represalias sobre infraestructuras energéticas en el Golfo.
En este sentido, ha apuntado que “en ocasiones, él hará algo”, en referencia a Netanyahu, “y si no me gusta, entonces dejamos de hacerlo”, remarcando así que no se repetirá un escenario como el vivido, después de que el Ejército israelí ejecutara el bombardeo sin consultar previamente con Washington.
La ofensiva israelí contra el campo de gas iraní de South Pars desencadenó una serie de ataques contra instalaciones energéticas en distintos puntos del Golfo. El bombardeo fue criticado incluso por países como Qatar y Omán, que lo calificaron de un “peligroso e irresponsable” movimiento que pone en riesgo la “seguridad energética global”.