El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este lunes que en el plazo aproximado de una semana tendrá claro si el presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, puede considerarse un representante legítimo para entablar conversaciones en nombre de Irán.
“Lo vamos a saber. Te lo diré en una semana más o menos”, ha señalado Trump en una entrevista con “The New York Post” cuando se le ha preguntado si Qalibaf está dispuesto a colaborar con Estados Unidos.
En las últimas semanas, Qalibaf ha sido identificado por Washington como su principal opción de contacto con Teherán, pese a su reputación de línea dura en sus manifestaciones públicas y a sus lazos con la Guardia Revolucionaria iraní.
Trump ha defendido que “ha habido un cambio de régimen total” como consecuencia de los bombardeos iniciados el 28 de febrero. “Los anteriores ya no están y estamos tratando con un nuevo grupo de gente y hasta ahora han sido mucho más razonables”, ha recalcado.
En relación con el nuevo líder supremo iraní, Moqtaba Jamenei, Trump ha incidido en que “nadie sabe nada de él”. “Está herido muy gravemente”, ha añadido.
Posteriormente, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha subrayado que las negociaciones con Irán progresan de forma positiva, favorecidas por los daños infligidos a cerca del 70 por ciento de las instalaciones dedicadas a la fabricación de misiles, drones y embarcaciones.
“No es ninguna sorpresa que los elementos del régimen que quedan estén cada vez más deseosos de poner fin a la destrucción e ir a la mesa de negociación mientras aún puedan a pesar de todo el postureo en público”, ha indicado. “Lo que dicen en público es muy distinto de lo que nos comunican en privado”, ha remachado.