El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este jueves que “cerraría el Gobierno” con tal de conseguir que el Congreso dé luz verde al proyecto de ley electoral impulsado por su Administración, que incorpora nuevos requisitos para que los ciudadanos puedan inscribirse y ejercer su derecho al voto, entre ellos la obligación de presentar identificación.
“Cerraría el Gobierno por eso”, ha manifestado el actual ocupante de la Casa Blanca, que en el pasado ya reprochó con dureza al Partido Demócrata su negativa a ceder en las negociaciones con su Gobierno para superar los sucesivos cierres administrativos que han marcado su mandato, incluido el más prolongado en la historia del país, con 43 días entre octubre y noviembre de 2025. “Para mí, esa es una convicción fundamental”, ha recalcado.
El dirigente republicano ha trasladado así su malestar por el bloqueo de la conocida como Ley Salvaguardar la Elegibilidad del Votante Estadounidense (“SAVE America”), un enfado que dice haber “expresado a todos”, durante una entrevista telefónica concedida a la cadena estadounidense NBC.
Esta iniciativa legislativa fue aprobada en la Cámara de Representantes hace aproximadamente un mes, en una votación en la que obtuvo 218 apoyos frente a 213 votos en contra. En esa sesión, el demócrata de Texas Henry Cuellar fue el único miembro de su partido que respaldó el texto.
Tras superar ese primer trámite, la propuesta ha pasado al Senado para su ratificación definitiva. Sin embargo, en la Cámara Alta los republicanos apenas suman 53 escaños, una cifra insuficiente para alcanzar el umbral de 60 necesario, por lo que todo apunta a que la ley terminará encallando. Este bloqueo se habría evitado si se hubiese eliminado el filibusterismo —la regla que obliga a reunir 60 votos—, un cambio que Trump ha defendido en otras ocasiones pero que ha puesto de manifiesto las fracturas internas dentro del Partido Republicano, que no ha logrado cerrar una postura común.
La ley SAVE America obliga a los votantes a presentar documentación “en persona” que pruebe que disponen de la ciudadanía estadounidense, como un pasaporte o un certificado de nacimiento, para poder inscribirse en el censo de las elecciones federales.
Además, establece la exigencia de una identificación con fotografía para emitir el voto en las urnas e incorpora nuevas reglas para el sufragio por correo, entre ellas la entrega de una copia de una identificación válida tanto al solicitar como al remitir el voto en esta modalidad.
Desde las filas demócratas han rechazado esta reforma al considerar que su verdadero objetivo es privar del derecho de sufragio a numerosos estadounidenses, recordando que el voto de extranjeros sin ciudadanía ya es ilegal y extremadamente infrecuente. Asimismo, subrayan que la legislación vigente ya contempla penas para los electores que no hayan declarado su ciudadanía bajo juramento.