El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que mantendrá “sellado” el estrecho de Ormuz hasta que se alcance un acuerdo con Irán. Lo ha hecho a través de un nuevo mensaje difundido en su red social, Truth Social, donde ha reivindicado el control estadounidense sobre este paso marítimo estratégico.
“Tenemos el control total del estrecho de Ormuz. Ningún barco puede entrar o salir sin la aprobación de la Marina de Estados Unidos”, ha afirmado el presidente, elevando el tono en plena tensión geopolítica en la región.
En el mismo mensaje, Trump ha añadido además que Irán “está teniendo muchas dificultades para determinar quién es su líder”, en referencia a la incertidumbre en torno a la situación del dirigente supremo, Mojtaba Jameneí, que lleva dos meses sin apariciones públicas, según ha señalado.
Horas antes, Trump había ordenado a su ejército que “dispare a matar” contra cualquier embarcación que coloque minas en el estrecho y ha asegurado que las fuerzas estadounidenses ya están trabajando en el desminado del corredor marítimo y que pretende triplicar el ritmo de estas operaciones.
En paralelo, Irán sostiene que ha desplegado minas navales en distintas “zonas de peligro” del estrecho, unas armas que ha calificado como baratas y eficaces dentro de su estrategia militar.
Una docena de países, dispuestos a limpiar de minas Ormuz
Ante la situación, una docena de países han anunciado que están dispuestos a participar en una operación internacional para limpiar de minas Ormuz y garantizar la seguridad del tráfico marítimo. Italia ha sido de los últimos países en confirmar que se incorpora a esta iniciativa.
Según ha confirmado el jefe del Estado Mayor de la Armada italiana, Giuseppe Berutti Bergotto, en una entrevista con la televisión pública RAI, están preparados para desplegar hasta cuatro buques, entre ellos dos dragaminas, como parte de esta misión multinacional.
La iniciativa se enmarca en los esfuerzos coordinados que la semana pasada fueron debatidos en París por líderes europeos, con el objetivo de asegurar el tránsito de buques por un estrecho por el que circula aproximadamente el 20% del petróleo y el gas natural licuado a nivel mundial.
La ONU estudia reducir su misión de paz en Líbano
Por su parte, la ONU está estudiando una reducción de su misión de paz en Líbano una vez expire su mandato en diciembre, aunque no descarta mantener algún tipo de presencia en el país, según ha explicado el jefe de operaciones de paz de la organización, Jean-Pierre Lacroix.
El responsable de Naciones Unidas ha señalado que la actual fuerza, la UNIFIL (Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano), podría continuar tras el fin de su mandato, pero previsiblemente con un despliegue más reducido.
Esta misión de paz está presente en el sur de Líbano desde 1978, con el objetivo de supervisar el alto el fuego, apoyar al Ejército libanés y vigilar el cumplimiento de la prohibición de armas no autorizadas en la zona.
Actualmente, la UNIFIL cuenta con más de 7.000 cascos azules procedentes de 47 países, y ha sufrido la pérdida de cinco efectivos en las últimas semanas, tres de nacionalidad indonesia y dos franceses, en el contexto de la tensión entre Israel y Hezbolá.