El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes que tanto la OTAN como la población de Groenlandia estarán “encantados” con su plan para la isla, a pocos días de mantener en Davos (Suiza) una reunión con “todas las partes” implicadas para tratar la crisis generada por sus aspiraciones sobre este territorio semiautónomo administrado por Dinamarca.
“Creo que llegaremos a un acuerdo que satisfaga tanto a la OTAN como a nosotros”, declaró en una larga rueda de prensa en la Casa Blanca, en la que insistió en que “creo que va a suceder algo muy beneficioso para todos”.
El dirigente estadounidense, que volvió a subrayar que “nadie ha hecho más por la OTAN que yo”, evitó concretar en qué consiste su propuesta de acuerdo para hacerse con Groenlandia y se limitó a contestar: “Ya lo verán”.
Trump hizo extensivo este optimismo a los habitantes de la isla, al asegurar que “estoy seguro de que estarán encantados” cuando conozcan el plan, aunque admitió que hasta ahora “no he hablado con ellos”.
Interrogado sobre la posibilidad de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos falle en contra de los aranceles, consideró que “tendremos que usar algo más”, pero defendió esta herramienta como “lo mejor, lo más fuerte, lo más rápido, lo más fácil, lo menos complicado”, tras amenazar con imponer a ocho países europeos —entre ellos Dinamarca— nuevos gravámenes del 10% a partir del 1 de febrero —y del 25% desde el 1 de junio—, que se mantendrían hasta lograr el control de Groenlandia mediante una “adquisición”.
Asimismo, trató de quitar relevancia al Premio Nobel de la Paz, pese a haber reiterado que “no se me ocurre nadie en la historia que deba recibir el Nobel más que yo”, y remarcó en esta ocasión que obtener la distinción “no mejoraría la vida de nadie; lo que mejora la vida de las personas son las personas que viven”. “Probablemente salvé millones de vidas en las guerras”, subrayó.
Trump indicó que no ve necesario “pensar puramente en la paz” tras no ser galardonado con el Premio Nobel de la Paz, en un mensaje remitido al primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Store, en el que sostuvo que “ahora puedo pensar en lo que es bueno y correcto para Estados Unidos” y reiteró sus demandas para conseguir la anexión de Groenlandia.
Store explicó que este mensaje fue “una respuesta” de Trump a otro que le enviaron él y el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, para manifestar su “oposición” a las medidas adoptadas por Washington contra los ocho Estados europeos que rechazaron sus planes de anexionarse Groenlandia. Además, el jefe de Gobierno noruego recalcó que “la posición de Noruega sobre Groenlandia es clara” y que Oslo “apoya que la OTAN dé pasos de forma responsable para reforzar la seguridad y la estabilidad en el Ártico”, antes de añadir que expuso “claramente” a Trump que el Premio Nobel de la Paz “es entregado por un Comité del Nobel independiente, y no por el Gobierno noruego”.