El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes desde la Casa Blanca que su homólogo ruso, Vladimir Putin, habría respetado su compromiso de no atacar Ucrania durante una semana. El dirigente estadounidense considera que ese supuesto parón en los bombardeos “es mucho”, una promesa que él mismo dijo haber anunciado el pasado jueves, 29 de enero, aunque el Kremlin nunca ha confirmado tal acuerdo y Ucrania ha seguido informando de ofensivas tanto antes como después de esas fechas.
Trump insistió en que esa interrupción se habría cumplido a lo largo de una semana concreta, pese a los partes de guerra procedentes de Kiev. “Cumplió su palabra. Fue, es mucho (...) Aceptamos cualquier cosa, porque hace muchísimo frío allí. Pero (el fin de la pausa) fue el domingo, y duró de domingo a domingo”, declaró el mandatario en unas manifestaciones recogidas por la cadena CNN, en lo que sería una posible referencia a los domingos 25 de enero y 1 de febrero. Sin embargo, las autoridades ucranianas han reportado ataques con víctimas mortales tanto en esos días como en los posteriores.
El líder republicano defendió que los bombardeos rusos se habrían reanudado únicamente tras concluir esa supuesta tregua, aunque admitió que le “hubiera gustado” que Putin prolongara el alto el fuego. “Quiero que se ponga fin a la guerra”, añadió, subrayando que su objetivo es detener las hostilidades, especialmente ante las duras condiciones invernales que sufre la población ucraniana.
Denuncias de nuevos bombardeos rusos sobre Ucrania
Mientras Trump presentaba esa semana como un periodo de relativa calma, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, denunció este mismo martes un ataque “masivo” contra el país, con “un récord en misiles balísticos” dirigidos contra infraestructuras energéticas. Según detalló, se habrían lanzado 28 misiles de crucero y 43 de otros tipos, además de ataques con drones contra diversos objetivos.
“Apenas han transcurrido cuatro días de la semana en que se le pidió a Rusia que suspendiera el ataque”, criticó Zelenski, que dijo estar “esperando la reacción de Estados Unidos”, al tratarse, según sus palabras, de “era específicamente la propuesta estadounidense”. El mandatario ucraniano sostuvo que Moscú respondió a esa solicitud con una ofensiva sin precedentes.
“Vemos que Rusia respondió a esta solicitud con una cantidad récord de misiles balísticos”, lamentó, antes de recalcar que “esto también dice mucho sobre cualquier otra promesa que Rusia haya hecho o pueda hacer”. “Si su palabra no se cumple incluso ahora, ¿qué podemos esperar?”, se preguntó, al tiempo que calificaba al Kremlin de “incorregible” y lo acusaba de “intentando aprovecharse específicamente del frío porque no pueden someternos a Ucrania con sus ataques”.
Víctimas mortales y ataques previos a la supuesta tregua
Los bombardeos rusos contra instalaciones energéticas y zonas donde se encontraban civiles causaron al menos ocho fallecidos el día anterior al anuncio de Trump sobre la presunta promesa de Putin. Además, se registraron tres muertos en la madrugada anterior y otros dos en la noche del viernes al sábado, en una escalada que ya afectaba a la población antes del periodo que el presidente estadounidense presenta como pausa en los ataques.
Lejos de detenerse, la violencia continuó el propio domingo 1, cuando un bombardeo ruso contra un autobús causó la muerte de al menos 15 personas. A lo largo de la semana posterior tampoco cesaron las hostilidades, incluidas las dirigidas contra la red energética ucraniana, pese a que precisamente estas infraestructuras eran uno de los principales objetivos de la petición de Trump de un alto el fuego, debido al intenso frío que azota la región en pleno invierno.