El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dejado caer la posibilidad de que el ataque contra la escuela de Minab, en el que fallecieron más de 170 personas durante la primera jornada de bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán, no procediera necesariamente del Ejército estadounidense, sino de un misil Tomahawk disparado por un tercer país o incluso por las propias fuerzas iraníes.
En una comparecencia ante los medios, Trump ha aludido a los estudios de las imágenes del ataque, que señalan al uso de este tipo de proyectil. “No lo he visto y diría que el Tomahawk, una de las armas más potentes que existen, lo usan... se vende y lo usan otros países”, ha afirmado el mandatario al ser preguntado por estas conclusiones preliminares.
El dirigente republicano ha ido más allá al abrir la puerta a que el lanzamiento pudiera haberse realizado desde territorio iraní. “Podría ser Irán, que también tiene Tomahawks (...). El hecho es que los Tomahawk son muy comunes. Se vende a otros países, pero estamos invéstigandolo”, ha añadido, insistiendo en que la Casa Blanca aún trata de aclarar el origen exacto del misil.
Los Tomahawk son misiles de crucero desarrollados en Estados Unidos y empleados sobre todo por la Armada estadounidense. Solo un reducido grupo de aliados muy estrechos de Washington dispone de ellos en sus arsenales, como Reino Unido, Australia, Japón y Países Bajos. Hasta la fecha no existe ninguna evidencia que confirme que Irán cuente con este tipo de armamento.
El bombardeo contra la Escuela Sayare Tayiba de Minab, ocurrido el 28 de febrero, causó la muerte de más de 170 personas, muchas de ellas niñas. En sus primeras declaraciones tras la tragedia, Trump atribuyó de forma directa la autoría a Teherán. “Según lo que he visto, fue Irán. Creemos que lo hizo Irán. Sus proyectiles son muy imprecisos”, dijo entonces el presidente estadounidense.