El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha presentado este miércoles ante el Tribunal Supremo para escuchar los alegatos sobre la ciudadanía por derecho de nacimiento, un caso que podría redefinir quién es considerado ciudadano estadounidense y alterar el marco legal vigente desde hace más de 150 años.
La audiencia analiza la legalidad de una orden presidencial firmada por Trump el primer día de su mandato, que busca eliminar la ciudadanía automática para los hijos de inmigrantes indocumentados o visitantes temporales. La norma, aunque nunca ha estado en vigor, ha generado un intenso debate político y jurídico.
La presencia del mandatario es sin precedentes en la historia de Estados Unidos, ya que ningún presidente había asistido a una vista oral del Supremo. ¡
Tensiones entre la Casa Blanca y los jueces
La relación de Trump con la justicia ha sido históricamente ambigua. Aunque el Supremo ha favorecido en numerosas ocasiones al presidente republicano, la sentencia reciente sobre los aranceles y el muro comercial demostró que incluso los jueces conservadores pueden fallar en su contra. Trump reaccionó con dureza, calificando a los magistrados de “imbéciles” y “perros falderos de los republicanos moderados y de la izquierda radical”.
El martes, durante la firma de una orden para limitar el voto por correo, Trump volvió a cuestionar a los jueces designados por él: “Los republicanos tienden a ser muy diferentes. Quieren demostrar lo honorables que son; por eso, alguien puede nombrarlos para el cargo y, aun así, ellos fallan en su contra”, afirmó.
La Decimocuarta Enmienda bajo la lupa
El caso gira en torno a la Decimocuarta Enmienda, aprobada en 1868, que establece: “Todas las personas nacidas o naturalizadas en los Estados Unidos, y sujetas a su jurisdicción, son ciudadanas de los Estados Unidos y del estado en el que residen”.
El punto central es la frase “sujeto a jurisdicción”, que durante más de 150 años se ha interpretado como aplicable a casi todos los bebés nacidos en territorio estadounidense, con excepciones limitadas a hijos de diplomáticos extranjeros o fuerzas invasoras.
Trump y su administración sostienen que esta interpretación es demasiado amplia y buscan restringir la ciudadanía, alegando que la norma original no contemplaba casos como los hijos de inmigrantes indocumentados o visitantes temporales.
“La ciudadanía por derecho de nacimiento tiene que ver con los hijos de esclavos, no con multimillonarios chinos que tienen 56 hijos, todos los cuales se convierten en ciudadanos estadounidenses. ¡Una de las muchas grandes estafas de nuestro tiempo!”, ha escrito Trump en redes sociales.
Históricamente, la Decimocuarta Enmienda fue aprobada para corregir la sentencia del caso Dred Scott, que negaba la ciudadanía a personas afroamericanas esclavizadas, asegurando que el nacimiento en territorio estadounidense otorgaba la nacionalidad y protegiendo así derechos fundamentales a generaciones enteras.