Trump vs. JPMorgan: ¿Una venganza política de 5.000 millones de dólares?

Trump demanda a JP Morgan y a su consejero delegado por, supuestamente, restringirle sus servicios financieros por motivos políticos. El presidente estadounidense reclama al banco y a su CEO 5.000 millones

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Donald Trump. Europa Press/Contacto/Lian Yi

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El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, ha presentado una demanda civil contra el banco estadounidense JPMorgan Chase & Co. y contra su director ejecutivo, Jamie Dimon, por al menos 5.000 millones de dólares (4.300 millones de euros), en una acción legal que ha reavivado tensiones entre el Gobierno y las grandes instituciones financieras. La querella fue formalizada el 22 de enero en un tribunal estatal del condado de Miami-Dade (Florida) y está generando un intenso debate público y político sobre la gestión bancaria, la discriminación política y los límites del sistema financiero estadounidense.

El núcleo de la demanda

La demanda de Trump gira en torno a la acusación de que JPMorgan Chase lo “debankeó”, es decir, que el banco canceló o restringió sus servicios financieros por motivos políticos tras los sucesos del 6 de enero de 2021 en el Capitolio de Estados Unidos. Según la querella, esta acción no solo perjudicó sus relaciones comerciales y personales con la entidad, sino que también constituyó un acto de discriminación injustificada que violó estándares de trato equitativo y prácticas comerciales.

Además de apuntar a la entidad financiera, Trump incluye en la demanda al propio Jamie Dimon, alegando que el ejecutivo habría participado o permitido la decisión de cerrar o limitar el acceso a servicios bancarios contrarios a sus intereses. La acción legal apunta también a presuntas violaciones de normas de prácticas comerciales desleales y engañosas del estado de Florida.

Antecedentes y contexto

Las tensiones entre Trump y JPMorgan no son nuevas. El presidente ya había anunciado públicamente su intención de emprender acciones legales contra la institución, denunciando que tanto JPMorgan como otros bancos, incluida Bank of America, se negaron a mantener o aceptar depósitos suyos o de empresas asociadas como Trump Media & Technology Group tras enero de 2021. Trump ha interpretado estas decisiones como un patrón de discriminación política contra conservadores y figuras afines a su movimiento.

Trump también ha discrepado públicamente con informaciones de prensa que sugerían vínculos amistosos o incluso ofertas laborales —como un supuesto ofrecimiento para que Dimon fuera presidente de la Reserva Federal— que él ha calificado como falsas y parte de una “agenda de desinformación”.

Respuesta de JPMorgan y defensas del banco

JPMorgan Chase ha rechazado las acusaciones de Trump negando que cierre cuentas o limite servicios por motivos políticos o ideológicos. La entidad ha subrayado que las decisiones sobre relaciones bancarias se basan en evaluaciones de cumplimiento normativo, riesgos regulatorios y criterios financieros, y no sobre la afiliación política de sus clientes. En declaraciones previas, el banco ha señalado que trabaja de acuerdo con las leyes y regulaciones aplicables y ha expresado su disposición a defenderse en los tribunales.

El banco también ha señalado que respaldaría cambios regulatorios que clarifiquen y limiten la supuesta “politización” de decisiones financieras, aunque sin aceptar la premisa de las acusaciones de Trump.

Implicaciones políticas y económicas

La demanda tiene un impacto más allá del caso individual:

  • Política interna: Refuerza la narrativa de Trump sobre una supuesta hostilidad de grandes instituciones económicas hacia él y su base política, justo en un contexto de fuertes debates sobre regulación financiera y libertades civiles.

  • Sector bancario: Abre un debate sobre las responsabilidades de los bancos al gestionar clientes políticamente expuestos y los límites de la intervención regulatoria en decisiones de negocio.

  • Regulación y cumplimiento: La controversia pone el foco en cómo las normas contra el lavado de dinero, sanciones y riesgos reputacionales influyen en la decisión de mantener o cerrar cuentas —un tema que Instituciones como JPMorgan defienden como estrictamente ligado al cumplimiento normativo.

La demanda se encuentra en sus etapas iniciales. No se han fijado fechas de audiencia ni se ha publicado el texto completo de la queja en el expediente judicial. Es probable que las próximas semanas traigan declaraciones formales de ambas partes, posibles mociones de desestimación y una creciente atención mediática a medida que se concreten los argumentos legales en torno a las acusaciones y defensas.