El canciller alemán, Friedrich Merz, ha mantenido este domingo una llamada telefónica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la que ambos líderes discutieron la situación en Irán, Israel y Ucrania, según ha comunicado Merz a través de sus redes sociales.
Este contacto se produce algo más de tres semanas después del inicio de la guerra contra Irán, y tras la decisión de Alemania de no sumarse a la operación militar liderada por Estados Unidos e Israel en el conflicto iraní. A través de un mensaje publicado en sus redes, Merz informó: “Esta tarde he conversado con el presidente estadounidense Donald Trump sobre la situación en Irán, Israel y Ucrania. Acordamos mantener un contacto estrecho. Nuestro intercambio de pareceres continuará pronto”.
En el marco de las elecciones regionales en Renania-Palatinado, durante un acto en Bad Dürkheim, Merz adelantó que estaba previsto hablar con Trump durante el fin de semana y reveló que “no está precisamente muy contento conmigo en este momento”.
Presión de Trump sobre la OTAN
Durante los últimos días, el presidente estadounidense Donald Trump incrementó la presión sobre los socios de la OTAN para que colaboraran en la protección del tráfico marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz, fundamental para el transporte de crudo. Sin embargo, Merz y otros aliados de la OTAN se opusieron a esta intervención, lo que llevó a una serie de negativas repetidas por parte de varios países europeos, incluida Alemania.
Trump calificó estas negativas de “error garrafal”, mientras que Lindsey Graham, senador republicano y aliado cercano de Trump, afirmó en la red social X que había hablado con el presidente sobre este asunto y que nunca lo había visto tan enfadado.
Relaciones transatlánticas
A pesar de las diferencias en cuanto a la estrategia en Oriente Medio, Merz ha dejado claro que su objetivo es preservar una relación sólida con Washington, afirmando en su discurso en Bad Dürkheim: “No quiero renunciar a esta cooperación transatlántica”. El canciller alemán subrayó la importancia de mantener las relaciones con los Estados Unidos, a pesar de las fricciones políticas actuales.
El contexto internacional sigue siendo delicado, y el diálogo continuo entre Merz y Trump podría ser clave para aliviar tensiones y definir una estrategia común en torno a los conflictos de Irán, Israel y Ucrania.