El ministro de Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, ha señalado este jueves que tanto Estados Unidos como Irán muestran disposición a aceptar concesiones con el objetivo de cerrar un nuevo acuerdo nuclear. A su juicio, el hecho de que ambas partes se abran a un diálogo centrado en el expediente atómico es un paso constructivo, y ha recalcado que ese proceso no debería extenderse a otros asuntos como el programa de misiles iraní.
En una entrevista concedida al medio británico “Financial Times”, Fidan ha destacado que Teherán “realmente quiere alcanzar un acuerdo verdadero”, y ha subrayado que el país estaría dispuesto a permitir inspecciones nucleares y a asumir límites al enriquecimiento de uranio, en términos similares al pacto de 2015, roto de facto por el entonces presidente Donald Trump al llegar por primera vez a la Casa Blanca.
“Es positivo que los estadounidenses parezcan estar dispuestos a tolerar el enriquecimiento iraní dentro de límites claramente establecidos”, ha apuntado Fidan.
El jefe de la diplomacia turca ha puesto en valor la actitud flexible de las dos partes para intentar cerrar un entendimiento. Tras mantener reuniones con representantes de Washington y Teherán, y ofrecer Turquía como posible sede para las conversaciones —que finalmente tuvieron lugar en Omán—, ha explicado que “los iraníes ahora reconocen que necesitan llegar a un acuerdo con los estadounidenses, y los estadounidenses entienden que los iraníes tienen ciertos límites. No tiene sentido intentar forzarlos”.
No obstante, Fidan ha advertido de que las opciones de alcanzar un compromiso podrían verse truncadas si se plantean nuevas imposiciones sobre el programa de misiles de la República Islámica. A este respecto, ha alertado de que vincular la negociación nuclear con el ámbito militar iraní sólo generaría “nada más que otra guerra”, y ha reiterado que, si Washington insiste en conversaciones paralelas sobre varios expedientes, se corre el riesgo de descarrilar los actuales esfuerzos diplomáticos.
“Me temo que incluso el tema nuclear no avanzará. (...) El resultado podría ser otra guerra en la región”, ha advertido.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, transmitió al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, su preferencia por seguir con las conversaciones con Teherán, defendiendo que los contactos “deben continuar para ver si se puede llegar a un acuerdo o no”.
En cualquier caso, el mandatario estadounidense mantiene sobre la mesa la posibilidad de atacar Irán y ha recordado que, la última vez que Teherán se negó a cerrar un pacto, fueron “golpeados” mediante la operación Martillo de Medianoche, aludiendo a la ofensiva lanzada el pasado junio por Washington contra instalaciones nucleares iraníes.
“Esperemos que esta vez sean más razonables y responsables. Además, discutimos el tremendo progreso que se está haciendo en Gaza, y la región en general. Hay verdaderamente paz en Oriente Próximo”, ha defendido Trump.