El Ejecutivo turco ha indicado este jueves que está preparado para prestar respaldo a Siria en sus choques con las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) en la provincia de Alepo, al tiempo que ha reiterado que Ankara “apoya la lucha de Siria contra las organizaciones terroristas”, en un contexto de fuerte escalada de las tensiones en los últimos días en el país árabe.
“La seguridad de Siria es nuestra seguridad y los acontecimientos están siendo vigilados de cerca”, ha declarado el portavoz del Ministerio de Defensa turco, Zeki Akturk, quien ha subrayado que Turquía respalda “la unidad y la integridad territorial de Siria”. “Turquía dará el apoyo necesario, si Siria lo pide”, ha insistido.
En esta línea, ha remarcado que la ofensiva iniciada el miércoles por Damasco contra dos distritos de mayoría kurda de Alepo “está siendo llevada a cabo totalmente por el Ejército sirio”, desvinculando así a Ankara de estas operaciones, según ha informado el diario turco “Hurriyet”.
Paralelamente, el presidente del Parlamento turco, Numan Kurtulmus, ha señalado que Ankara sigue la situación “minuto a minuto” y ha añadido que las autoridades estarían dispuestas a respaldar las gestiones encaminadas a frenar el conflicto, que en los últimos días ha causado más de una decena de fallecidos.
Las FDS han denunciado en las últimas horas al menos ocho muertos por los ataques de las fuerzas sirias, que se consolidaron mediante la unión de diversos grupos yihadistas y rebeldes y que en diciembre de 2024 forzaron la huida del presidente, Bashar al Assad, tras una ofensiva desde Idlib que puso fin a trece años de guerra civil.
El grupo ha acusado a las tropas sirias de imponer un “cerco total” a los barrios de Sheij Maqsud y Ashrafiyé, después de que Damasco los declarara “objetivos militares legítimos” y habilitara dos “corredores humanitarios” para la salida de civiles, tras unos incidentes registrados el martes que se saldaron con otros ocho muertos.
“Estos barrios no constituyen una amenaza militar, bajo ninguna circunstancia, ni pueden servir de punto de lanzamiento de ataques contra la ciudad de Alepo”, han señalado las FDS, que han criticado “las acusaciones promovidas por círculos sanguinarios dentro de las facciones afiliadas a Damasco” como “pretexto” para la actual ofensiva.
En este sentido, han reiterado que “las FDS no tienen presencia militar en la ciudad de Alepo, ya que se retiraron de forma abierta y documentada ante los medios, en el marco de un acuerdo claro”. “Volver a presentar estos argumentos infundados no tiene otro objetivo que dar una cobertura política y militar a un ataque brutal contra barrios residenciales seguros”, han concluido.
Reacciones y críticas desde Israel
A las condenas a la ofensiva de las fuerzas de Damasco se ha sumado el ministro de Exteriores de Israel, que ha remarcado en un mensaje en redes sociales que “los ataques de las fuerzas del régimen sirio contra la minoría kurda en la ciudad de Alepo son graves y peligrosos”.
“La comunidad internacional en general, y Occidente en particular, tienen una deuda de honor con los kurdos que lucharon valientemente y con éxito contra Estado Islámico”, ha manifestado Saar, quien ha incidido en que “la represión sistemática y asesina de las diversas minorías de Siria contradice las promesas de una 'nueva Siria'”.
“El silencio de la comunidad internacional conducirá a una escalada de la violencia por parte del régimen sirio”, ha advertido el jefe de la diplomacia israelí, cuyo país ha llevado a cabo en el pasado ataques y bombardeos contra fuerzas gubernamentales sirias tras episodios de violencia sectaria contra miembros de la minoría drusa en la provincia de Sueida.
Las últimas tensiones han estallado después de que Damasco y las FDS no lograran el fin de semana avances en sus conversaciones para cerrar un acuerdo definitivo sobre la integración de las fuerzas kurdas y el papel de las autoridades semiautónomas kurdas en el futuro del país tras la caída en diciembre de 2024 del régimen de Bashar al Assad.
El comandante de las FDS, Mazloum Abdi, y el actual presidente de transición, Ahmed al Shara, firmaron en marzo un pacto que buscaba reincorporar todas las instituciones civiles y militares de las áreas autónomas kurdas —incluidas las FDS— bajo la autoridad del Estado central y aplicar un alto el fuego a escala nacional. Sin embargo, las discrepancias sobre el mecanismo de integración han bloqueado hasta ahora su puesta en práctica.