Turquía se plantea ayudar al desminado de Ormuz tras un acuerdo de paz

Turquía se ofrece a participar en el desminado del Estrecho de Ormuz si EE. UU. e Irán alcanzan un acuerdo de paz que restaure el tránsito seguro.

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El ministro de Exteriores turco, Hakan Fidan Europa Press/Contacto/Matthieu Mirville

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El ministro de Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, ha abierto la puerta a que su país se sume en el futuro a las misiones internacionales de limpieza de minas en el Estrecho de Ormuz, siempre y cuando se alcance previamente un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán.

Desde Londres, y en conversación con periodistas, Fidan ha explicado que Ankara estaría preparada para integrarse en una coalición dedicada a retirar minas navales en la zona una vez sellado dicho acuerdo, calificando esta tarea como un esfuerzo de carácter humanitario.

No obstante, el jefe de la diplomacia turca ha insistido en que Turquía no tomará parte en operaciones que puedan arrastrar al país a un nuevo escenario bélico ni asumirá funciones que comprometan su papel de mediador y su imagen de actor conciliador.

Según sus cálculos, en el escenario más favorable, Washington y Teherán podrían llegar a un pacto amplio que suponga un retorno negociado al statu quo anterior, con la garantía de un tránsito seguro, libre y sin peajes por el Estrecho de Ormuz.

Tras el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, Teherán respondió bloqueando de facto el paso por el Estrecho de Ormuz y amenazando con atacar a cualquier barco que intentara cruzar la ruta marítima sin su autorización.

Este cierre generó fuertes disrupciones en el comercio internacional, impulsó al alza los precios de la energía y alimentó el temor a problemas de suministro de combustibles.

La reapertura del Estrecho de Ormuz se ha convertido en uno de los elementos centrales de las conversaciones para poner fin al conflicto tras la entrada en vigor del alto el fuego el 8 de abril.

Pocos días más tarde, Estados Unidos decretó un bloqueo dirigido a los buques que salieran de puertos iraníes o se dirigieran a ellos, con el objetivo de cortar a Teherán fuentes clave de ingresos. Trump prorrogó unilateralmente el alto el fuego el martes, pero las restricciones al tráfico marítimo siguen en vigor.