El primer ministro polaco, Donald Tusk, volvió a expresar este martes su malestar con el presidente, Karol Nawrocki, por el encuentro que mantuvo el lunes con el jefe del Gobierno húngaro, Viktor Orbán, al que acusa de actuar en contra de los intereses nacionales. “Tiene obligaciones polacas, no rusas”, ha señalado.
Tusk ha explicado que la visita de Nawrocki a Budapest, realizada con motivo del Día de la Amistad que ambos países celebran cada 23 de marzo, se llevó a cabo “en contra de las recomendaciones y opiniones del Gobierno”, en plena campaña para las elecciones legislativas húngaras y en un contexto marcado por recientes sospechas de filtraciones de información a Rusia.
“Usted es el presidente de Polonia y tiene obligaciones con Polonia, no con Rusia”, ha advertido directamente el primer ministro a Nawrocki antes de iniciar la reunión del Consejo de Ministros de este martes, según ha informado la agencia PAP.
El dirigente polaco ha acusado a Orbán de estar “bloqueando personalmente” el desembolso de 2.000 millones de slotis (unos 470 millones de euros) que corresponden a Polonia por el material militar enviado a Ucrania en los primeros compases de la guerra, y ha puesto en duda que Nawrocki se sienta inquieto ante el modelo político impulsado por el líder húngaro.
Según Tusk, Orbán “ha construido un modelo que, al menos en teoría, debería provocar la indignación del presidente Nawrocki y de su base política, un modelo de Estado corrupto”, y le ha acusado además de reprimir a las voces críticas dentro de Hungría.
Para concluir, Tusk ha subrayado que “esperamos que en asuntos de política internacional, y especialmente en situaciones tan delicadas como las de Rusia, Ucrania y Europa, el presidente apoye la política internacional creada por el Gobierno y no actúe en contra de los intereses polacos”.