La UA denuncia los ataques de las RSF contra un hospital y una guardería en Sudán, con más de 100 fallecidos

La Unión Africana condena los ataques de las RSF contra un hospital y una guardería en Kalogi (Sudán), que han dejado más de un centenar de muertos.

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La Unión Africana (UA) ha expresado este domingo su firme rechazo a los últimos ataques atribuidos a las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) contra un hospital y una guardería en la localidad sudanesa de Kalogi, en la región de Kordofán, después de que las autoridades hayan denunciado que el asalto dejó más de un centenar de víctimas mortales.

El presidente de la Comisión de la UA, Mahmoud Ali Youssouf, ha subrayado en un comunicado que “los ataques deliberados contra niños, educadores, personal médico y civiles que intentan ayudar a los heridos, tal y como han informado diversos medios de comunicación, representan una flagrante violación del Derecho Internacional Humanitario y de los Derechos Humanos”.

De este modo, se ha mostrado “consternado” por “las atrocidades repetidas y cada vez mayores cometidas contra los civiles en la región”, al tiempo que ha trasladado su “profunda preocupación” por los informes sobre “continuos bombardeos aéreos, ataques con aviones no tripulados y ataques a infraestructura civil vital, incluidos hospitales y escuelas” en el contexto del conflicto, que estalló en abril de 2023.

Ante esta situación, Youssouf ha exigido “un alto el fuego inmediato e incondicional por parte de todas las partes para detener el derramamiento de sangre” y “una protección total a los civiles”. Igualmente, ha reclamado que se garantice un acceso humanitario “sin restricciones” a las comunidades afectadas y que se establezca un mecanismo de rendición de cuentas por las violaciones cometidas mediante investigaciones “independientes” que permitan llevar a los responsables ante la justicia.

“La UA se solidariza con el pueblo de Sudán y reitera su compromiso de trabajar con socios regionales e internacionales para prevenir más atrocidades y apoyar el retorno al diálogo, la paz y la estabilidad”, ha concluido, después de que el Ejecutivo sudanés haya descrito los ataques de las RSF contra Kalogi como parte de una “campaña de genocidio” por parte de las fuerzas paramilitares.

Durante la jornada, el alcalde de Kalogi, Esameldín el Nano, ha indicado que el balance de víctimas ha aumentado hasta los 114 muertos y 71 heridos, y ha advertido de que muchos de los heridos se encuentran en estado crítico. También ha señalado que varias familias no han trasladado los cuerpos de sus allegados al hospital debido a que el centro sanitario también fue objeto de ataques, según ha informado el portal sudanés de noticias Sudan Tribune.

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, había avisado el jueves de la posibilidad de una nueva “oleada de atrocidades” en Sudán ante el recrudecimiento de los combates en Kordofán y reclamó evitar “otro El Fasher”, en alusión a las atrocidades cometidas por las RSF en la capital de Darfur Norte tras hacerse con su control a finales de octubre.

La guerra civil en Sudán se desencadenó por las profundas discrepancias en torno al proceso de integración del grupo paramilitar en el Ejército, lo que hizo descarrilar la transición abierta tras el derrocamiento en 2019 del régimen de Omar Hasán al Bashir, ya fuertemente deteriorada después de la asonada que forzó en 2021 la salida del entonces primer ministro, Abdalá Hamdok.

El conflicto, en el que han intervenido diversos países respaldando a las partes enfrentadas, ha sumido a Sudán en una de las peores crisis humanitarias del planeta, con millones de desplazados internos y refugiados, y con la comunidad internacional alarmada por la expansión de enfermedades y la destrucción de infraestructuras esenciales, que impide atender adecuadamente a cientos de miles de personas afectadas.