Ucrania acusa a Rusia de 469 vulneraciones de la tregua de Pascua ortodoxa

Ucrania acusa a Rusia de romper 469 veces la tregua de Pascua ortodoxa con ataques aéreos, drones y ofensivas en varios frentes del conflicto.

3 minutos

Brigada de las Fuerzas Armadas ucranianas Europa Press/Contacto/Dmytro Smolienko

Publicado

3 minutos

El Ejército ucraniano ha asegurado en la noche de este sábado que las fuerzas rusas habrían incumplido en hasta 469 ocasiones el alto el fuego proclamado el jueves por el presidente Vladimir Putin con motivo de la Pascua ortodoxa, una iniciativa planteada poco antes por su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski.

Según el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania, desde las 16.00 horas (hora local) de este sábado, 11 de abril, momento en que entró en vigor la tregua, se han contabilizado "22 ataques enemigos, 153 bombardeos, 19 ataques de drones kamikaze ('Lancet', 'Molniya') y 275 ataques de drones FPV", así como "un total de 101 enfrentamientos desde el comienzo del día".

El mando militar ucraniano detalla que las fuerzas rusas han llevado a cabo 57 incursiones aéreas y lanzado 182 bombas guiadas, han empleado 3.928 drones kamikaze y han ejecutado 2.454 acciones ofensivas contra localidades y posiciones de las tropas ucranianas.

El parte castrense describe choques de menor intensidad en distintos sectores del frente, con cuatro enfrentamientos en las direcciones de Slobozhansk Norte y Kursk, y 45 ataques contra asentamientos y objetivos militares, entre ellos cuatro con sistemas de lanzamiento múltiple de cohetes.

En el sector sur de Slobozhansk, las fuerzas rusas habrían realizado cinco asaltos en áreas como Staritsia, Veterinarne, Prilipka y Vovchanski Khutori. En Kupiansk, las tropas ucranianas informan de tres intentos de avance frustrados hacia Petropavlivka y Novoosinove, mientras que en Liman habrían rechazado seis ataques en varios puntos de la línea de contacto y, en Sloviansk, una ofensiva en dirección a Rai-Oleksandrivka.

Asimismo, las fuerzas ucranianas aseguran haber repelido 19 ataques en la zona de Kostiantinivka y otros 18 en el eje de Pokrovsk, donde, según las primeras estimaciones, los combates habrían provocado decenas de bajas en las filas rusas, además de daños y destrucción de vehículos, piezas de artillería, puestos de mando e infraestructuras defensivas.

El informe también menciona cuatro intentos de avance hacia Oleksandrivka, apoyados por bombardeos aéreos, y otros cuatro ataques en el frente de Huliaipil, donde se habrían registrado ataques contra varias localidades. En Orijiv no se habrían producido ofensivas terrestres, aunque sí bombardeos desde el aire, mientras que en el eje del Dniéper se habrían producido tres asaltos fallidos en dirección al puente Antonivski y la isla Belogrudi, acompañados de ataques sobre la ciudad de Jersón.

Estas acusaciones se producen después de que el ministro de Defensa ruso, Andrei Belousov, y el jefe del Estado Mayor ruso, el general Valeri Gerasimov, recibieran el jueves la orden de detener las operaciones ofensivas en todos los frentes del conflicto durante el fin de semana, manteniendo al mismo tiempo la preparación para responder a cualquier "agresión" procedente de Kiev.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, que el pasado 30 de marzo reclamó un alto el fuego con motivo de la Pascua ortodoxa, aceptó la propuesta de tregua subrayando que Ucrania "está dispuesta a adoptar medidas recíprocas". "Propusimos un alto el fuego durante las vacaciones de Semana Santa de este año y actuaremos en consecuencia", afirmó en un breve mensaje difundido en redes sociales.

El año pasado, Putin también anunció una tregua unilateral por la Pascua marcada por acusaciones cruzadas de violaciones: mientras Zelenski denunció numerosos bombardeos y ataques rusos, Moscú sostuvo que Ucrania había cometido miles de incumplimientos del alto el fuego.

Durante las primeras horas de aquella pausa se llevó a cabo un amplio intercambio de prisioneros de guerra entre ambas partes, aunque los combates se reanudaron poco después de concluir la tregua de 30 horas decretada por la festividad religiosa.