Las Fuerzas Armadas de Ucrania han informado este jueves de una nueva oleada de ataques nocturnos con drones por parte de Rusia, en el contexto de la invasión iniciada en febrero de 2022 por orden del presidente ruso, Vladimir Putin. Según las autoridades militares ucranianas, Moscú habría lanzado más de 150 aparatos contra distintas zonas del país.
La Fuerza Aérea ucraniana ha detallado que las tropas rusas habrían empleado un total de 155 drones en esta ofensiva y ha subrayado que 136 de ellos han sido derribados por los sistemas de defensa aérea. Por el momento, no se han ofrecido datos sobre posibles víctimas ni sobre el alcance de los daños materiales.
No obstante, el mando aéreo ha reconocido que 18 de estos drones lograron alcanzar ocho objetivos situados en ubicaciones que no han sido precisadas. “El ataque continúa, dado que hay numerosos drones enemigos en el espacio aéreo”, ha señalado en un comunicado difundido en redes sociales, en el que también insta a la ciudadanía a que “siga las normas de seguridad”.
En paralelo, el Gobierno ruso ha comunicado la destrucción de más de 75 aeronaves no tripuladas que habrían sido lanzadas por Ucrania, entre ellas 33 sobre la región de Saratov. Tampoco en este caso se han ofrecido detalles sobre posibles heridos o daños en infraestructuras.
El Ministerio de Defensa de Rusia ha añadido que, además, fueron neutralizados 17 drones en el mar Negro, diez en la península de Crimea --anexionada por Moscú en 2014 y cuya incorporación no cuenta con reconocimiento internacional--, nueve en la región de Rostov, cuatro en Krasnodar, dos en Vologogrado y uno en Astracán.