Ucrania denuncia el chantaje energético de Eslovaquia y Hungría y reclama que el ultimátum sea al Kremlin

Kiev acusa a Eslovaquia y Hungría de chantaje energético, respalda su papel como socio fiable de la UE y exige que las presiones se dirijan al Kremlin.

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Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania Europa Press/Contacto/Andreas Stroh

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El Ejecutivo ucraniano ha criticado este sábado el "chantaje energético" al que, a su juicio, está siendo sometido por Eslovaquia y Hungría, y ha insistido en que "los ultimátums deberían ir dirigidos al Kremlin, y no a Kiev". La reacción llega después de que el Gobierno eslovaco haya amenazado con suspender el lunes el suministro de electricidad de emergencia a Ucrania si no se reanudan los flujos de petróleo.

"Ucrania rechaza y condena los ultimátums y chantajes de los gobiernos de Hungría y de la República Eslovaca respecto al suministro de energía entre nuestros países", señala un comunicado del Ministerio de Exteriores ucraniano, que llama a ambos Ejecutivos a "cooperar de forma constructiva y actuar con responsabilidad", y a alejarse de "las amenazas infundadas e irresponsables provenientes de Budapest y Bratislava en los últimos días".

Las autoridades de Kiev sostienen que las presiones de Hungría y Eslovaquia, además de "hacerle el juego a Rusia", también dañan a las propias compañías energéticas de estos Estados, que "suministran energía con fines comerciales". En este contexto, recuerdan el papel de Ucrania como "socio energético fiable" de la Unión Europea y como territorio de tránsito para los recursos energéticos.

Ante la escalada de tensión, el Ministerio de Exteriores ucraniano contempla recurrir al Mecanismo de Alerta Temprana incluido en el Acuerdo de Asociación entre Ucrania y la Unión Europea, según recoge la nota oficial.

El aviso de Kiev se produce tras el ultimátum lanzado por el primer ministro eslovaco, Robert Fico, que ha dado de plazo hasta el lunes al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski: si para entonces no autoriza la reanudación de los envíos de crudo ruso hacia Eslovaquia, Bratislava cortará ese mismo día el suministro de electricidad de emergencia a Ucrania. A esta advertencia se ha sumado el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, que respalda la postura eslovaca aunque sin fijar una fecha límite.

Fico ha expresado que "el presidente ucraniano se niega a comprender nuestro enfoque pacifista y, como no apoyamos la guerra, se comporta con malicia hacia Eslovaquia".

"Primero, detuvo el suministro de gas a Eslovaquia y ahora ha interrumpido el suministro de petróleo, lo que nos causa aún más pérdidas y dificultades logísticas", reprochó Fico, acusando a Zelenski de ingratitud y subrayando que las relaciones bilaterales entre Eslovaquia y Ucrania son actualmente "como un billete de ida que solo beneficia a Ucrania".

En cuanto a Hungría, el jefe del Gobierno, Viktor Orbán, ha manifestado este sábado su pleno respaldo al ultimátum de Bratislava y ha advertido de que podría alinearse con esa posición, recordando que Hungría ya ha interrumpido el suministro de combustible diésel a Ucrania y ha rechazado los "préstamos de guerra" destinados a los ucranianos.