El ministro de Exteriores de Ucrania, Andri Sibiga, ha acusado este jueves a las autoridades húngaras de mantener como “rehenes” a siete trabajadores de una entidad financiera ucraniana en Budapest. Ha tildado el episodio de “terrorismo de Estado y extorsión” y ha reclamado que sean liberados de inmediato.
Sibiga ha explicado en sus redes sociales que “Hoy, en Budapest, las autoridades húngaras han tomado como rehenes a siete ciudadanos ucranianos. Aún se desconocen los motivos, así como su estado actual o la posibilidad de contactar con ellos”. Ha detallado que los arrestados son empleados del banco Oschadbank y que “operaban dos furgones blindados que transitaban entre Austria y Ucrania y transportaban efectivo como parte de los servicios regulares entre bancos estatales”.
El responsable de la diplomacia ucraniana ha subrayado que, a su juicio, “estamos hablando de que Hungría ha tomado rehenes y ha robado dinero”. En referencia al anuncio de fuerza realizado por el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, ha afirmado que “Si esta es la fuerza anunciada hoy por (el primer ministro húngaro, Viktor) Orbán, entonces se trata de la fuerza de una banda criminal. Esto es terrorismo de Estado y extorsión”.
El ministro ha señalado que ya ha remitido una “nota oficial exigiendo la liberación inmediata de nuestros ciudadanos” a Budapest. Además, ha avanzado que tiene previsto dirigirse a las instituciones de la Unión Europea para “que califique claramente las acciones ilegales de Hungría, la toma de rehenes y el robo”.
En paralelo, la propia entidad bancaria ha hecho pública una nota de prensa en la que condena lo sucedido y sostiene que los trabajadores fueron “retenidos injustificadamente en Hungría mientras transportaban divisas y metales bancarios entre Raiffeisen Bank Austria y Oschadbank Ucrania”. En el mismo texto reclama la puesta en libertad de los siete ciudadanos ucranianos y su retorno a Ucrania.
El comunicado precisa que “El transporte de fondos y objetos de valor fue realizado por Oschadbank en el marco y de conformidad con un acuerdo internacional con Raiffeisen Bank de Austria. La carga se registró de acuerdo con las normas internacionales de transporte y los procedimientos aduaneros europeos vigentes. El valor de los objetos de valor en los vehículos robados ascendía a 40 millones de dólares estadounidenses, 35 millones de euros y 9 kilos de oro”.