Las autoridades rusas han informado de varios incendios en dos complejos de la petrolera Lukoil situados en la región de Nizhni Novgorod, en el oeste de Rusia, en el marco de una nueva oleada de ataques ucranianos con aviones no tripulados registrada durante la madrugada de este domingo.
El gobernador regional, Gleb Nikitin, ha explicado que los fuegos se originaron por la caída de restos en llamas de drones derribados y ha añadido que, además de las instalaciones de la compañía, se han visto dañados algunos bloques de viviendas y una instalación eléctrica.
Por su parte, el gobernador de Leningrado, Aleksandr Drozdenko, ha confirmado también ataques ucranianos contra el puerto de Primorsk, donde se ha visto afectado un oleoducto que ha acabado ardiendo, si bien las autoridades locales aseguran que el incendio está ya controlado. Según sus datos, la defensa antiaérea de la zona ha logrado repeler en las últimas horas 19 incursiones de drones ucranianos.
En el balance global, el Ministerio de Defensa ruso ha señalado que los sistemas de defensa aérea han destruido 87 drones ucranianos sobre distintos objetivos en territorio ruso durante la pasada noche, en un nuevo episodio de la actual fase de la guerra de Ucrania, ahora especialmente enfocada en atacar infraestructuras energéticas del adversario.