El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, y el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, han suscrito este martes una declaración conjunta con la que buscan estrechar su cooperación en seguridad y defensa y, al mismo tiempo, impulsar de forma conjunta el desarrollo de las futuras capacidades militares europeas.
“Esta cooperación refleja el entendimiento común de que Ucrania no es solo un Estado que se defiende de la agresión, sino que también es un contribuyente a la seguridad de sus socios y al fortalecimiento de la postura de defensa colectiva de Europa”, reza el comunicado conjunto difundido por las oficinas de ambos mandatarios.
Según ha detallado Downing Street, el objetivo de este marco es reforzar la preparación para la defensa colectiva, aumentar la capacidad de disuasión y contribuir a una seguridad y estabilidad duraderas en el continente europeo.
En el contexto de la reunión bilateral, Reino Unido ha reiterado su apoyo a las capacidades defensivas de Kiev, mediante una “asistencia militar sostenida” y una cooperación en materia de capacidades militares “avanzadas”, con especial énfasis en la defensa antiaérea, la artillería y los medios de fuego de largo alcance.
Impulso a la industria de defensa y la tecnología
Ambos gobiernos han subrayado la importancia de la asociación industrial y tecnológica en defensa, y se han comprometido a avanzar hacia un ecosistema basado en los principios de “innovación, resiliencia y rápida adaptación a los retos de seguridad del momento”. Para ello contemplan proyectos conjuntos de I+D, líneas de producción compartidas, la integración de las cadenas de suministro militares y la creación de alianzas industriales que permitan fabricar a gran escala sistemas defensivos.
En este sentido, han puesto en valor el acuerdo entre los ministerios de Defensa de ambos países, que ya posibilita la producción bajo licencia en Reino Unido del dron interceptor 'Octopus', diseñado en Ucrania. Además, han anunciado su intención de acelerar la puesta en marcha del programa Lyra, una cartera de proyectos de desarrollo conjunto que abarca drones, defensa aérea y otras tecnologías innovadoras.
“Esta iniciativa marca un hito importante en la cooperación industrial en materia defensiva entre Ucrania y Reino Unido, demostrando el potencial para ampliar la producción de soluciones novedosas e innovadoras, así como de tecnologías ucranianas probadas en el campo de batalla, a través de alianzas industriales”, reza el comunicado conjunto.
Ambas partes han acordado también “subsanar las deficiencias críticas” detectadas en las capacidades de defensa aérea de Ucrania, Reino Unido y del conjunto de la región euroatlántica, dando prioridad a interceptores y sistemas de detección, a la integración de defensas contra misiles de crucero y al desarrollo de capacidades frente a misiles balísticos.
En la misma línea, y reconociendo la experiencia de Ucrania frente a una agresión a gran escala como un “recurso único y valioso” para el diseño de “capacidades defensivas modernas”, Londres se ha comprometido con Kiev a “promover la integración sistemática” de esas lecciones operativas, mediante el intercambio de experiencias del frente y el análisis de prácticas e innovaciones tácticas.
En particular, se prestará especial atención a los sistemas no tripulados, las tecnologías antidron, la guerra electrónica, la defensa aérea y la protección de infraestructuras críticas, según han remarcado ambos gobiernos.
Intercambio de inteligencia y presión económica sobre Rusia
Paralelamente, las oficinas de Zelenski y Starmer han difundido otro comunicado sobre el “diálogo estratégico” entre sus países. En él se destaca el papel “clave” de la Fuerza Expedicionaria Conjunta, una estructura de defensa del norte de Europa liderada por Reino Unido, como plataforma para reforzar la cooperación en seguridad en el norte europeo y la región del Báltico. Ambos dirigentes han defendido “reforzar” el papel de Ucrania como “socio privilegiado”, ampliando la implicación de Kiev en formación, maniobras y desarrollo de capacidades.
Otro de los pilares de esta colaboración será el intercambio de información operativa, con datos “oportunos” y “fiables”. Para ello se plantea el desarrollo de canales de comunicación “seguros” y “resilientes” específicamente destinados a este flujo de inteligencia, según el texto difundido.
El documento menciona también la importancia de un “apoyo activo” a la participación de Kiev en las conversaciones de paz encabezadas por Estados Unidos, el refuerzo de la seguridad energética ucraniana y el compromiso de que “Ucrania y Reino Unido seguirán ejerciendo una presión económica sostenida” sobre Rusia mediante una “cooperación reforzada en materia de sanciones”.
“Acordamos que estos esfuerzos incluirían nuevas medidas para hacer frente a la flota fantasma de Rusia. También que Rusia debe pagar por los daños que está causando a Ucrania”, destaca el compromiso entre ambos países, que agrega que trabajarán con sus socios internacionales para estudiar “todas las vías legales” que garanticen que “Rusia pague y Ucrania obtenga la financiación que necesita”.
En consecuencia, los dos gobiernos “se han comprometido a garantizar” que los activos soberanos rusos permanezcan congelados en todas las jurisdicciones hasta que Moscú “ponga fin a su guerra de agresión y pague por los daños que ha causado”, concluye el documento.