Las autoridades de Rusia y Ucrania han informado este jueves de la destrucción de cerca de 250 drones durante una nueva noche de intercambio de ataques, en el marco de la guerra iniciada en febrero de 2022 tras la orden de invasión firmada por el presidente ruso, Vladimir Putin.
La Fuerza Aérea ucraniana ha indicado que sus sistemas de defensa antiaérea lograron derribar 109 de los 133 drones lanzados por las fuerzas rusas. No obstante, ha admitido que 20 aparatos impactaron en once puntos distintos del país, sin ofrecer datos sobre posibles víctimas o daños materiales. “El ataque continúa, ya que hay numerosos drones enemigos en el espacio aéreo”, ha advertido en un comunicado difundido en sus redes sociales.
En paralelo, el Ministerio de Defensa ruso ha asegurado que sus unidades interceptaron 138 drones, de los cuales 40 fueron neutralizados sobre la región de Krasnodar y 35 en la península de Crimea, anexionada por Moscú en 2014 —un movimiento rechazado por la comunidad internacional—, donde las autoridades locales han confirmado la muerte de una persona.
El departamento ha añadido que también se abatieron 28 drones en Stravropol, además de 18 sobre el mar de Azov, ocho en la región de Kursk, siete en el mar Negro y dos en la zona de Rostov, sin facilitar por ahora información sobre posibles víctimas o daños derivados de estas operaciones atribuidas al Ejército de Ucrania.