UE, UA y ONU refuerzan su compromiso para blindar a la infancia frente a guerras y reclutamiento de menores

UE, UA y ONU renuevan su compromiso para frenar el reclutamiento de niños soldado y reforzar la protección de la infancia en conflictos armados.

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Un niño con su madre en frente al memorial por los soldados muertos en Kiev. Europa Press/Contacto/Miguel Candela

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La Unión Europea, la Unión Africana y Naciones Unidas han difundido un comunicado conjunto en el que renuevan su compromiso de salvaguardar a la infancia frente a “los estragos de la guerra”, con especial énfasis en el reclutamiento de niños soldado.

“Mientras somos testigos de la magnitud alarmante de los conflictos actuales y de su devastador impacto en los niños y niñas. Uno de cada cinco niños en el mundo vive en contextos afectados por conflictos”, han señalado las tres organizaciones, que recuerdan que la infancia “suele ser las primera y siempre la víctima más vulnerables de los conflictos armados”.

En el texto, estos organismos remarcan su “compromiso inquebrantable” para proteger a los menores atrapados en guerras y “de poner fin y prevenir el reclutamiento y uso de niños por fuerzas armadas y grupos armados en todo el mundo”.

La UE, la UA y la ONU citan los datos más recientes sobre el uso de niños soldado, que en 2024 alcanzó la cifra de 7.402 menores reclutados por distintos actores en diversos escenarios bélicos. De ellos, aproximadamente un tercio eran niñas, expuestas a riesgos añadidos y especialmente graves, como el matrimonio forzado y la explotación sexual.

Ante esta situación, instan a todas las partes implicadas en conflictos a “cumplir plenamente con el derecho internacional, a liberar de inmediato y sin condiciones a todos los niños de sus filas y a garantizar que los niños asociados con partes en conflicto sean tratados ante todo como víctimas”. Consideran esencial que el reclutamiento y utilización de menores en la guerra se tipifique como delito y reclaman “la implementación de medidas de prevención, como mecanismos de verificación de edad”, junto con “la adopción de protocolos de transferencia a actores civiles”.

Los menores que sobreviven a la violencia “padecen graves traumas físicos y psicológicos, desplazamientos prolongados y la interrupción de la educación y de sus medios de vida, consecuencias que pueden comprometer de manera irreparable sus perspectivas de futuro y su bienestar general”.

En este contexto, las tres organizaciones subrayan la necesidad de reforzar las alianzas internacionales en un momento en que el orden global se ve cuestionado. “La cooperación sigue siendo fundamental para avanzar en el objetivo compartido de proteger a los niños afectados por conflictos y allanar el camino hacia una paz sostenible”, concluyen.