Al menos 22 personas han resultado heridas en la noche de este lunes en la ciudad ucraniana de Odesa, a orillas del mar Negro, tras un "ataque masivo" con drones lanzado por el Ejército ruso, que ha provocado daños en varios bloques de viviendas y en una guardería, entre otras instalaciones civiles.
“Por la noche, el enemigo ha llevado a cabo un ataque masivo sobre Odesa con drones”, ha anunciado este martes el jefe de la administración militar de Odesa, Serhi Lisak, en un mensaje difundido a través las redes sociales de la entidad en el que ha precisado que “22 personas han resultado heridas, incluyendo 14 con heridas leves, que han recibido asistencia en el lugar”.
En el mismo comunicado, Lisak ha detallado que “como resultado del bombardeo, una infraestructura, edificios residenciales, una guardería, una tienda y una obra en construcción han resultado dañados”. Las autoridades locales han confirmado que los servicios de emergencia han tenido que intervenir en distintos puntos de la ciudad.
Según un mensaje hecho público unas horas antes del balance oficial, el ataque ha originado “incendios a gran escala”, ha destruido parte de un bloque de pisos y ha alcanzado también una iglesia situada en el centro urbano. Las llamas y los escombros han obligado a evacuar a residentes y a rescatar a varias personas atrapadas, entre ellas un menor.
El responsable militar ha señalado que “todos los servicios de emergencia han estado trabajando en los lugares de los ataques desde el anochecer” y ha subrayado el despliegue de “cuarteles de operaciones” para coordinar las tareas de rescate y ofrecer a la población “toda la asistencia necesaria”.
En paralelo, ha indicado que “el personal del Servicio de Vivienda y Comunitario está subsanando las consecuencias del ataque” mientras se presta apoyo a los vecinos de los inmuebles afectados, incluido “a completar los documentos para recibir compensación” tanto con cargo al programa estatal como a los fondos municipales.
Bombardeos con drones sobre Mikolaiv y daños en la red energética
De forma simultánea al ataque contra Odesa, el Ejército ruso ha dirigido también drones contra la infraestructura energética de la región de Mikolaiv, en el sur de Ucrania, según ha comunicado el jefe de la administración militar regional, Vitali Kim.
El propio Kim ha indicado que las defensas antiaéreas ucranianas han conseguido derribar diez ataques de drones en esta zona, aunque los restos de los aparatos abatidos y las explosiones han causado nuevos destrozos en áreas residenciales.
Así, ha precisado que, como consecuencia de los impactos y de la caída de escombros, una vivienda en la localidad de Olshanska ha quedado destruida y otras dos han sufrido daños estructurales. Los equipos de emergencia se han desplazado al lugar para evaluar la situación y atender a los afectados.
En este contexto, “una mujer de 59 años ha sido herida” y se encuentra en “serias” condiciones, por lo que ha sido hospitalizada en la homónima capital regional. Las autoridades estudian ahora el alcance de los daños sobre la infraestructura energética y las necesidades de reparación.