Un ataque ruso con drones llevado a cabo en la noche de este martes contra infraestructuras civiles en la ciudad ucraniana de Krivói Rog, en la región de Dnipropetrovsk, dejó sin electricidad a unas 45.000 personas y sin calefacción a más de 700 viviendas durante unas seis horas. No obstante, las autoridades locales han comunicado en la mañana de este miércoles que la situación ya está “bajo control”.
“El enemigo ha vuelto a llevar a cabo un ataque masivo con (drones) Shaheed contra una instalación”, informó en un primer momento el jefe del Consejo de Defensa de Krivói Rog, Oleksander Vilkul, en su canal de Telegram. En ese mensaje subrayó que “no ha habido víctimas”, aunque instó a la población a que “consigan agua y carguen sus dispositivos si es posible”.
Más tarde, el responsable local detalló que “se desconectaron (...) más de 45.000 abonados del suministro eléctrico y más de 700 viviendas del suministro de calefacción de varias calderas”, y lamentó la falta de “generadores de seis kilovoltios en la naturaleza” para poder reactivar con rapidez las instalaciones de mayor tamaño.
Pasadas las 7.00 de la mañana (hora local), Vilkul anunció que “las salas de calderas se han calentado y ya están subiendo de temperatura, el transporte eléctrico municipal funciona con normalidad, incluido el tranvía exprés, (y) el suministro de agua funciona”.
“Los ingenieros eléctricos han hecho lo casi imposible”, celebró el dirigente, que en otro comunicado destacó además que “todos los servicios, el transporte municipal, los hospitales y las instituciones sociales están funcionando” en Krivói Rog.
En paralelo, Vilkul se refirió a las operaciones de defensa aérea en la región y señaló que “17 vehículos aéreos no tripulados enemigos han sido derribados en la región” durante la noche. Sin embargo, reconoció que “en el distrito de Nikopol, la artillería enemiga alcanzó las comunidades de Nikopol, Marganets y Pokrov”, donde se registraron daños en tres viviendas particulares.