La Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) ha denunciado este viernes que un carro de combate del Ejército israelí efectuó alrededor de una treintena de disparos de pequeño calibre contra una de las instalaciones de los cascos azules en el sur del país, pese al alto el fuego acordado en 2024.
“Las balas han impactado en un puesto de guardia y una de ellas ha penetrado en uno de los dormitorios, probablemente tras haber rebotado. Afortunadamente, el inquilino no se encontraba presente cuando la bala entró y nadie ha resultado herido”, reza un comunicado.
En el momento del incidente, la misión de paz de la ONU se puso en contacto con las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) a través de los canales de coordinación habituales para exigir que “cesaran el fuego” y recordarles su deber de proteger al personal desplegado y detener cualquier acción que ponga en peligro “a ellos y sus posiciones”.
“Cualquier acción que ponga en riesgo a los 'cascos azules' constituye una grave violación de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU y socava la estabilidad que estamos tratando de lograr”, ha reiterado.
Hasta el momento, las autoridades israelíes no han ofrecido una versión oficial de lo ocurrido. Esta queja se produce pocas horas después de que se informara de un ataque con dron israelí contra una patrulla en la localidad de Adeise, tras ser advertida de un “peligro potencial” en una vivienda donde se localizó “un artefacto explosivo conectado a un detonador”.
La FINUL registró al menos ocho ataques contra sus efectivos durante el año 2025, cuando ya estaba en vigor el alto el fuego pactado en noviembre de 2024 que preveía la retirada tanto de Israel como del partido-milicia chií Hezbolá del sur de Líbano, si bien Israel mantiene desplegadas tropas en cinco puntos y ha lanzado ataques e incursiones desde entonces.