Un fallecido y 31 heridos por un fuerte temporal de nieve y viento en Rusia

Un potente temporal de nieve y viento en Rusia deja un menor fallecido, 31 heridos y decenas de miles de personas sin luz bajo alerta naranja en Moscú.

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Los servicios de emergencia rusos rescatan un coche atascado en medio de una fuerte nevada en la carretera federal A350 Chita-Zabaikalsk. Europa Press/Contacto/Russian Emergency Ministry

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Las autoridades rusas han informado de que el fuerte temporal de nieve y viento que afecta a varias zonas del país, entre ellas la región de Moscú, ha dejado por ahora un fallecido y 31 heridos, mientras este lunes permanece activa una alerta naranja en el área de la capital.

El episodio de mal tiempo se extiende por amplias áreas del territorio, en particular por los distritos federales Central, donde se ubica Moscú, y Noroeste, que incluye San Petersburgo. Según ha detallado el Ministerio de Situaciones de Emergencia de Rusia, citado por la agencia Interfax, el temporal ha provocado la muerte de un menor y la hospitalización de 31 personas, entre ellas cuatro niños.

El siniestro mortal ha tenido lugar en la región de Samara, cuando un árbol se desplomó sobre dos menores, causando la muerte de uno de ellos y heridas al otro, que fue evacuado a un centro hospitalario, tal y como ha confirmado la Fiscalía del Distrito de Kuibishevski, en la ciudad de Samara.

La Fiscalía ha señalado que ha abierto diligencias para verificar el respeto a la legislación federal sobre desarrollo urbano en el lugar donde se produjo el accidente.

En cuanto a los daños materiales, el temporal ha afectado a 80 vehículos y ha provocado la caída de más de 740 árboles, además de dejar sin suministro eléctrico a más de 76.000 personas. “Se está proporcionando información al público y se están llevando a cabo operaciones de recuperación de emergencia”, han indicado las autoridades rusas.

Los efectos de este frente también se dejan notar en la región de Moscú, donde está en vigor una alerta naranja, el segundo nivel más elevado, ante la previsión de aguanieve, nieve, placas de hielo y rachas de viento de hasta 90 kilómetros por hora.

En la capital, el aviso se mantiene hasta la noche, con especial preocupación por la posible acumulación de nieve sobre líneas eléctricas y árboles.