Un hombre hizo explotar durante la pasada noche un artefacto de fabricación casera frente a una escuela judía de Ámsterdam, capital de Países Bajos. La detonación no causó heridos y solo originó daños menores en la fachada del centro educativo, según confirmó la alcaldesa Femke Halsema en una comparecencia ante los medios, mientras la Policía analiza una posible relación con otro ataque de características similares registrado el viernes de madrugada en la ciudad neerlandesa de Róterdam.
Las fuerzas de seguridad han indicado que el autor del estallido frente a la escuela quedó grabado por las cámaras de vigilancia y han calificado el incidente como un “ataque selectivo” dirigido contra la comunidad judía.
En su intervención ante la prensa, Halsema condenó un “acto cobarde de agresión contra la comunidad judía” y añadió que comprende “el miedo y la ira de los judíos de Ámsterdam” porque “cada vez se enfrentan más al antisemitismo, y eso es inaceptable”.
En Róterdam, cuatro sospechosos fueron detenidos el viernes en relación con la explosión registrada en la sinagoga de Davidsplein: dos hombres de 19 años, otro de 18 y un menor de 17. La Policía examina igualmente si existe vínculo entre estos dos ataques y otro episodio similar ocurrido en la madrugada del pasado domingo al lunes contra otra sinagoga situada en la ciudad de Lieja (Bélgica).