La Justicia de Estados Unidos ha ordenado al Gobierno de Donald Trump que restablezca íntegramente las emisiones de Voice of America y reincorpore a los miles de empleados perjudicados por lo que califica como un "cierre ilegal" que redujo "al mínimo" la actividad de la cadena.
El juez de distrito Royce Lamberth ha concedido a las autoridades estadounidenses un plazo máximo de una semana para poner de nuevo en marcha todas las operaciones de la emisora, fundada durante la Segunda Guerra Mundial con el objetivo de hacer frente a la propaganda de la Alemania nazi, tal y como ha informado la cadena CBS.
Con esta decisión, el tribunal anula la orden ejecutiva firmada por Trump para recortar de forma drástica el funcionamiento de la entidad y cuestiona la legitimidad de las actuaciones emprendidas contra la emisora por Kari Lake, designada por Trump para dirigir la Agencia de Medios Globales de Estados Unidos (USAGM), quien adoptó estas medidas antes de que el Senado ratificara oficialmente su nombramiento.
El magistrado ha criticado que las iniciativas del Ejecutivo son "arbitrarias" y ha subrayado que no se han respetado las normas que determinan qué zonas geográficas debe cubrir Voice of America. En consecuencia, los empleados afectados deberán regresar a sus puestos y retomar sus tareas habituales previas al cierre.
La orden de Trump, aprobada hace algo más de un año, provocó la suspensión de más de 1.300 trabajadores únicamente en Voice of America, además de la cancelación de contratos en otros medios públicos como Radio Free Europe/Radio Liberty (RFE/RL) y Radio Free Asia (RFA).
USAGM, organismo independiente del Gobierno de Estados Unidos encargado de la proyección exterior de noticias e información, gestiona diversos medios de comunicación financiados con fondos federales, entre ellos Voice of America (VOA) y Radio Free Europe/Radio Liberty.