El magistrado federal estadounidense Alvin Hellerstein ha decidido este lunes no autorizar la incorporación del abogado Bruce Fein al equipo jurídico del presidente venezolano, Nicolás Maduro, que continúa recluido en una prisión de Nueva York desde que el pasado 3 de enero fuera detenido junto a su esposa, Cilia Flores, durante un ataque del Ejército de Estados Unidos en Caracas.
La resolución, divulgada en redes sociales, responde a una petición formal de Fein que, a juicio del juez, "no tiene base legal" y, por tanto, no puede ser aceptada en el marco del proceso que se sigue contra el mandatario venezolano.
En su escrito, Hellerstein subraya que "Fein basa su solicitud en la información recibida de personas anónimas que, según afirma en una respuesta sin juramento, son creíbles y pertenecen al círculo íntimo o la familia de Maduro", y recuerda en su orden que "las personas anónimas no pueden nombrar abogados; solo el acusado puede hacerlo".
En esta línea, el juez concluye que no existe fundamento suficiente para trasladar a Maduro ante el "tribunal para preguntarle a puerta cerrada si desea añadir a Fein a su equipo de defensa, como solicita" el propio letrado, descartando así celebrar una vista específica sobre esta cuestión.
Hellerstein deja claro en su decisión que "si Maduro desea contratar a Fein, puede hacerlo. Fein no puede nombrarse a sí mismo para representar a Maduro", cerrando la puerta a la maniobra del abogado, exsubsecretario del Departamento de Justicia durante la Administración de Ronald Reagan, que pretendía sumarse a la defensa del presidente venezolano depuesto.
La oposición más contundente a la entrada de Fein en el caso ha procedido del prestigioso penalista Barry Pollack, elegido por Maduro como su representante legal. Pollack solicitó la semana pasada al juez Hellerstein que rechazara la iniciativa de Fein, argumentando que su cliente le manifestó que no lo conoce ni le ha otorgado autorización alguna para actuar en su nombre.
Maduro, que se declaró inocente en su comparecencia inicial ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, tendrá que regresar a la sala el próximo 17 de marzo para una nueva audiencia ante Hellerstein, de 92 años, quien fue confirmado como juez en 1998, durante la Presidencia de Bill Clinton.
El dirigente venezolano afronta acusaciones de conspiración narco-terrorista, de acuerdo con el pliego de cargos sustentado en el Título 21 Sección 960a del Código Penal de Estados Unidos. El documento de acusación incluye además un delito de "fabricación, distribución o entrega de una sustancia controlada", referido concretamente a la tenencia de cinco kilogramos de una sustancia con una cantidad detectable de cocaína.
El escrito judicial también le imputa conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras o artefactos destructivos y conspiración para la posesión de ametralladoras o artefactos destructivos, cargos que podrían acarrearle penas muy elevadas en la Justicia estadounidense.