Un magistrado nombrado por el entonces presidente de EEUU, Donald Trump, ha vetado que las agencias federales que indagan la muerte a tiros del enfermero Alex Pretti, ocurrida este pasado sábado en Minneapolis a manos de agentes federales, puedan destruir o modificar las pruebas recopiladas sobre el caso.
La orden, emitida de madrugada por el juez Eric Tostrud, se dirige al FBI, al Departamento de Justicia y al Departamento de Seguridad Nacional, del que depende el servicio de inmigración (ICE). Los agentes de esta unidad dispararon repetidamente contra el enfermero en el sur de Minneapolis durante una operación contra la migración sin papeles en la ciudad, una actuación que ha generado una fuerte controversia.
Según el auto judicial, se prohíbe a todos ellos “destruir o alterar la evidencia relacionada con el fatal tiroteo en el que estuvieron involucrados agentes federales”, dando así curso a la solicitud de las autoridades de Minnesota, en concreto de la Oficina para la Captura de Criminales y de la Fiscalía del Condado de Hennepin.
Las instituciones municipales y estatales han optado por esta vía después de semanas denunciando que el ICE está asumiendo en exclusiva las pesquisas sobre episodios de violencia extrema protagonizados por sus agentes durante los operativos, sin compartir datos con las fuerzas del orden locales. Esta actitud ha disparado las sospechas sobre una posible manipulación o desaparición de pruebas clave.