Un niño muere en un ataque con drones ucranianos en la región rusa de Yaroslavl

Un ataque con drones atribuido a Ucrania causa la muerte de un niño y deja varios heridos graves en la región rusa de Yaroslavl.

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Ciudad rusa de Yaroslavl (archivo) Europa Press/Contacto/Vladimir Smirnov

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Un niño ha perdido la vida este sábado tras un ataque con drones atribuido a las fuerzas ucranianas contra la región rusa de Yaroslavl. En el mismo incidente, sus padres han resultado heridos de gravedad, según han informado las autoridades locales en un comunicado difundido de madrugada.

“Desafortunadamente, hubo muertos y heridos. Un niño que se encontraba en una vivienda privada en un asentamiento residencial del distrito de Yaroslavl durante el ataque falleció. Sus padres están hospitalizados en estado grave”, ha denunciado el gobernador regional, Mijail Evrayev, en un mensaje difundido a través de Telegram.

El responsable regional ha explicado que otra mujer que se encontraba en una casa próxima en el momento del ataque también ha resultado herida. El impacto ha provocado igualmente daños materiales en varias viviendas cercanas y en un centro comercial de la zona.

En el lugar se han desplegado unidades del Ministerio de Defensa y de los servicios de seguridad regionales, que “continúan trabajando para garantizar la seguridad” en un área donde aún “puede haber fragmentos de drones”.

Horas antes, las autoridades habían señalado que los sistemas de defensa antiaérea consiguieron repeler una ofensiva formada por más de 30 vehículos aéreos no tripulados dirigidos contra esta región.

Las autoridades han asegurado que todas las personas afectadas están recibiendo atención sanitaria, mientras que los efectivos militares y de seguridad siguen presentes en el área con el fin de reforzar las medidas de protección.

Rusia mantiene desde el 24 de febrero de 2022 una ofensiva militar en Ucrania que, según el Kremlin, tiene como objetivo proteger a la población de las regiones de Donetsk y Lugansk frente a “un genocidio por parte del régimen de Kiev”, además de responder a las amenazas a su seguridad derivadas de la expansión de la OTAN hacia el este.

Al mismo tiempo, varias regiones rusas limítrofes con Ucrania —como Bélgorod, Briansk, Kursk y Voronezh— denuncian de manera habitual ataques con drones, bombardeos e incursiones procedentes del lado ucraniano, lo que en ocasiones obliga a evacuar a los residentes hacia áreas consideradas más seguras.

En paralelo, la última ofensiva reportada en territorio ucraniano se ha registrado este viernes por la noche en la ciudad portuaria de Odesa, donde al menos diez personas —entre ellas un menor— han resultado heridas, dos de ellas de carácter grave, a raíz de un ataque ruso con drones contra infraestructura civil.