Un palestino joven ha perdido la vida este sábado tras recibir disparos efectuados por militares del Ejército israelí en la localidad de Yafia, integrada en el área metropolitana de Nazaret, en el norte de Israel.
El fallecido, de alrededor de 30 años, murió en la noche del sábado después de ser alcanzado por los tiros de las fuerzas israelíes en esta ciudad de mayoría árabe, según ha informado la agencia de noticias palestina Wafa, mientras las autoridades palestinas aún no han emitido una reacción oficial sobre lo ocurrido.
Horas antes, la Autoridad General para Asuntos Civiles de Palestina había anunciado en redes sociales la muerte de un palestino de 54 años, identificado como Marwan Fathi Husein Harzalá, que se encontraba encarcelado en una prisión israelí en la ciudad de Nablus, al norte de Cisjordania.
Estos fallecimientos se registran un día después de que otros tres palestinos murieran a consecuencia de un ataque de colonos y de una nueva operación de las fuerzas de seguridad israelíes en Cisjordania.
Este tipo de episodios se ha intensificado desde el 7 de octubre de 2023, fecha de los ataques contra Israel liderados por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás). No obstante, ya en los primeros nueve meses de ese año se habían alcanzado cifras récord de palestinos muertos en estos territorios en las últimas dos décadas, desde la Segunda Intifada.
El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos denunció la semana pasada que más de 36.000 palestinos se han visto obligados a abandonar sus hogares en apenas un año por el incremento de la violencia ejercida por las fuerzas de seguridad y los colonos israelíes en Cisjordania, lo que acrecienta el temor a que se esté produciendo una “limpieza étnica” en la región.