Internacional

Un seísmo de magnitud 6,2 sacude el suroeste de la isla principal de Japón

Un terremoto de magnitud 6,2 sacude el este de Shimane y el oeste de Tottori, sin riesgo de tsunami pero con aviso por réplicas y deslizamientos.

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Mapa de la zona afectada por un terremoto de magnitud 6.2 en el suroeste de la isla japonesa de Honshu, destacando el epicentro y las dos mayores ciudades afectadas, Sakaiminoto y Matsue EUROPA PRESS

Mapa de la zona afectada por un terremoto de magnitud 6.2 en el suroeste de la isla japonesa de Honshu, destacando el epicentro y las dos mayores ciudades afectadas, Sakaiminoto y Matsue EUROPA PRESS

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Las autoridades japonesas han comunicado este martes la ocurrencia de un terremoto de magnitud 6,2 en la escala de Richter registrado en la parte oriental de la prefectura de Shimane, en la franja suroccidental de Honshu, la isla más grande del país.

De acuerdo con la Agencia Japonesa de Meteorología, el seísmo, cuyo epicentro se ha situado en el interior de la región y a una profundidad de 10 kilómetros, ha alcanzado su máxima intensidad --de 5+ sobre 7 en la escala utilizada por las autoridades niponas-- en varios municipios del este de Shimane, entre ellos la ciudad de Matsue, así como en el oeste de la colindante prefectura de Tottori, donde se incluye la localidad de Sakaiminato.

Tras el temblor principal se han registrado cinco réplicas adicionales, de menor intensidad, mientras la agencia anticipa un periodo de actividad sísmica continuada en la prefectura de Tottori.

En este contexto, el organismo ha recalcado que “no hay necesidad de preocuparse por un tsunami causado por este terremoto”, si bien ha recordado que en el pasado se han dado episodios en esta misma zona “donde se produjeron terremotos de magnitud similar consecutivos en un plazo de aproximadamente una semana después de un terremoto mayor”.

“Por lo tanto, en zonas donde el temblor fue fuerte, se debe estar atento a terremotos con una intensidad sísmica máxima de 5 grados o más durante aproximadamente una semana después del terremoto, y tener en cuenta que también existe la posibilidad de terremotos con temblores aún más fuertes”, ha destacado la institución, instando a extremar la precaución.

La agencia también ha avisado a los residentes de que existe “un mayor riesgo de desprendimientos de rocas y deslizamientos de tierra” en las áreas donde la sacudida ha sido más intensa, por lo que recomienda que la población de estas zonas “presten atención a la actividad sísmica futura y a las condiciones de lluvia”.