Un carro de combate Merkava del Ejército israelí ha embestido en dos ocasiones a vehículos de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) en el sur del país, según ha denunciado la propia misión de paz en un comunicado, en pleno desarrollo de la ofensiva militar israelí en territorio libanés.
“Soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han embestido en dos ocasiones contra vehículos de la FINUL con un carro de combate Merkava y han causado importantes daños”, ha explicado la FINUL. La misión detalla que los militares israelíes bloquearon una carretera en Badaya, vía utilizada para acceder a varias posiciones de la FINUL.
La fuerza de la ONU subraya que durante la última semana los soldados israelíes han llevado a cabo supuestos “disparos de advertencia” en esta misma zona, provocando daños en vehículos de la FINUL “claramente identificables”. En uno de esos incidentes, uno de los proyectiles impactó a apenas un metro de un integrante del contingente de paz que se encontraba fuera de su vehículo.
“Los soldados israelíes han bloqueado continuamente los movimientos de los 'cascos azules' en esta carretera durante los últimos días y han impedido la libertad de movimiento en otras zonas”, ha advertido la FINUL, que denuncia un patrón de obstrucciones a sus patrullas.
En lo que va de mes, los militares israelíes “también han destruido cámaras de protección” del contingente en el cuartel general de la FINUL en Naqura y en otras cinco posiciones desplegadas a lo largo de la Línea Azul de demarcación, entre Ras Naqura y Marún al Ras. Además, el sábado pintaron con espray las ventanas de la puerta de acceso para peatones del cuartel general, lo que impide al personal de la misión observar el perímetro exterior.
“Estas acciones no son coherentes con las obligaciones de Israel conforme a la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU y la necesidad de garantizar la seguridad de las fuerzas de mantenimiento de la paz, así como su libertad de movimiento en todo momento”, ha reprochado la FINUL, que considera estos hechos una vulneración de los compromisos asumidos.
Según la misión, estos incidentes “dificultan la capacidad” de las fuerzas de paz para informar sobre violaciones cometidas por cualquiera de las partes. No obstante, la FINUL ha reiterado que sus efectivos “mantendrán la posición y seguirán informando imparcialmente al Consejo de Seguridad de los incumplimientos que observemos”.
La FINUL es una fuerza internacional formada por unos 8.000 militares —entre ellos alrededor de 650 españoles— encargada de supervisar el alto el fuego entre el partido-milicia chií Hezbolá y el Ejército de Israel, así como de respaldar y asistir a las Fuerzas Armadas libanesas en el sur del país y a lo largo de la llamada Línea Azul, que marca la separación entre ambos territorios.