Un tribunal de apelación en Kenia ha dejado sin efecto la resolución de una instancia inferior que había considerado que el aborto se incluía dentro de los derechos de salud reproductiva garantizados por la Constitución, a raíz del caso de una adolescente de 16 años detenida después de ser atendida por un médico tras sufrir un aborto espontáneo.
En marzo de 2022, el tribunal superior de Kenia en Malindi dictó una sentencia en la que calificó de “ilegales” las detenciones y los procesos penales contra pacientes y personal sanitario por buscar u ofrecer servicios de aborto seguros, y exhortó al Parlamento a aprobar una ley que regulase el acceso a este derecho al amparo del artículo 26 de la Constitución.
Sin embargo, el tribunal de apelación ha dejado sin efecto esa decisión, lo que ha generado “una gran preocupación sobre el acceso a los servicios de salud reproductiva en Kenia”, según ha denunciado en un comunicado el Centro de Derechos Reproductivos, con sede en Nueva York.
“Cada año, al menos 2.600 mujeres mueren por abortos inseguros en Kenia, y otras 21.000 son hospitalizadas debido a complicaciones derivadas del aborto (...) Esto no es una estadística; es la cruda realidad de lo que sucede cuando a las mujeres y niñas se les niega atención médica, información y dignidad”, ha señalado.
El origen del caso se remonta a septiembre de 2019, cuando una joven de 16 años —identificada como Pak— del condado de Kilifi, en el sureste del país, acudió a una clínica donde un médico la examinó tras sufrir complicaciones durante el embarazo, entre ellas intensos dolores abdominales, mareos y sangrado vaginal.
El facultativo, que concluyó que la paciente había sufrido un aborto, fue detenido posteriormente, mientras que la joven fue arrestada y trasladada desde la cama del hospital hasta una comisaría en Ganze, en el mismo condado, donde pasó dos noches. Más tarde, los agentes registraron la clínica y se incautaron de la historia clínica de la menor.
“La Policía también la obligó a firmar una declaración que no reflejaba su versión de los hechos y la mantuvo detenida en el centro de detención juvenil de Malindi durante más de un mes. Esta no es una historia aislada. Así es como se manifiesta la criminalización del aborto en la práctica”, ha denunciado.