Un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos ha respaldado este miércoles la política migratoria del Gobierno de Donald Trump que autoriza la detención prolongada y generalizada de migrantes en proceso de deportación sin opción a libertad bajo fianza.
Con una decisión adoptada por dos votos frente a uno, el panel del Tribunal de Apelaciones del Octavo Circuito ha concluido que el Departamento de Seguridad Nacional actuó dentro de la legalidad al mantener bajo custodia a estas personas sin ofrecerles la posibilidad de fianza.
El fallo, emitido por una sala integrada por jueces designados por presidentes republicanos --dos por Trump y uno por el exmandatario George W. Bush--, revoca la resolución previa de un tribunal de distrito que, según la nueva sentencia, “erró al sostener que el Gobierno no podía detener a Ávila sin fianza (...) y al conceder el recurso de habeas corpus”.
No obstante, el magistrado Ralph Erickson, nombrado también por Trump, ha emitido un voto particular contrario a la mayoría, criticando que la resolución “sostiene que Ávila --y millones de personas más-- están sujetas a detención obligatoria”. “Al hacerlo, el tribunal no se basa en una acción reciente del Congreso ni en un cambio en las regulaciones que rigen la detención, sino que recurre a una interpretación novedosa de 'extranjero que solicita admisión' que había eludido a los tribunales y a cinco administraciones presidenciales anteriores”, ha censurado en su escrito.
Quien sí ha aplaudido la decisión ha sido la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, que la ha calificado como una “contundente victoria judicial contra jueces activistas y a favor de la agenda de ley y orden del presidente Trump”. “La ley es muy clara, pero los demócratas y los jueces activistas no han querido hacerla cumplir. Esta administración sí lo hará”, ha recalcado, reivindicando la línea dura del Ejecutivo en materia migratoria.