Un tribunal de la ciudad de Hiroshima ha dictaminado este miércoles que el Estado de Japón debe pagar una indemnización a los familiares de víctimas de origen coreano afectadas por el ataque nuclear llevado a cabo por Estados Unidos en 1945.
El fallo judicial estima la demanda presentada por 23 familiares de tres ciudadanos de origen coreano, supervivientes del bombardeo nuclear estadounidense contra Japón en los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial, que posteriormente regresaron a Corea del Sur.
De este modo, el tribunal concluye que el Estado japonés tiene la obligación de compensar a estos demandantes con 3,3 millones de yenes (unos 18.000 euros) y desestima el recurso del Gobierno, que alegaba la posibilidad de aplicar una limitación a dicha compensación.
La actual Corea del Sur estuvo bajo ocupación japonesa hasta 1945 y se estima que alrededor de 70.000 de las víctimas mortales del ataque nuclear, que causó más de 600.000 fallecidos en total, eran coreanos que vivían en Japón, donde los supervivientes de los ataques contra Hiroshima y Nagasaki son conocidos como “hibakusha”.
La sentencia reprocha que estas víctimas quedaran fuera durante décadas de los sistemas de ayudas y compensaciones, lo que les obligó a “vivir con problemas de salud y ansiedad”. Hasta 2003 estuvo en vigor una normativa gubernamental que estipulaba que los coreanos residentes en Japón durante los bombardeos estadounidenses perdían su derecho a recibir asistencia estatal si abandonaban el país.
Las autoridades japonesas sostenían que la demanda de estos familiares se presentó más de 20 años después de la derogación de esa norma, por lo que, a su juicio, el derecho a percibir una indemnización había prescrito.