La Justicia húngara ha sentenciado en primera instancia al activista alemán Maja T. a una pena de ocho años de prisión por la agresión cometida en febrero de 2023 contra dos personas que tenían previsto participar en una manifestación neonazi en Budapest, organizada con motivo de la marcha conocida como “Día del Honor”, una cita anual que reúne a grupos de ultraderecha.
“Todos sabemos qué tipo de veredicto quiere el primer ministro de Hungría”, ha dicho Maja T. en referencia a Viktor Orbán, antes de que el tribunal hiciera pública la resolución. Además, otras dos personas, de nacionalidad italiana y alemana, han sido igualmente condenadas in absentia a penas de siete y dos años de cárcel por su implicación en los mismos hechos.
En su alegato final, Maja T. ha denunciado la persecución de la oposición en Hungría y ha expresado su agradecimiento por las numerosas muestras de apoyo recibidas desde su detención, entre los aplausos de parte del público presente en la sala, donde también se encontraban miembros de un conocido grupo ultraderechista húngaro.
Poco después de conocerse la sentencia, el portavoz del Gobierno, Zoltan Kovacs, ha aplaudido el fallo contra el activista, al que ha calificado como una “terrorista antifascista” y “cómplice” de la activista y eurodiputada italiana Ilaria Salis, igualmente procesada por la Justicia húngara por los sucesos ocurridos en Budapest en febrero de 2023 en el marco de la conmemoración del intento de ruptura de las tropas alemanas y húngaras durante el cerco soviético de Buda en 1945, un evento que congrega a grupos neonazis de distintos países europeos.