El Tribunal Superior de Novi Sad ha dictado que el Estado serbio deberá abonar 44 millones de dinares (unos 370.000 euros) en concepto de daños morales a los familiares de una de las personas fallecidas en el derrumbe de una marquesina en la estación de Novi Sad, ocurrido en noviembre de 2024. El siniestro causó la muerte de 16 personas y desató una oleada de protestas contra el Gobierno en todo el país, que ha puesto en cuestión la continuidad del presidente, Aleksandar Vucic.
La resolución judicial considera acreditado que los allegados de la víctima sufrieron un grave perjuicio psicológico por la pérdida de su familiar y obliga tanto a la empresa pública responsable de la red ferroviaria como al propio Estado serbio a indemnizar con 12 millones de dinares (100.000 euros) a dos de los familiares y con otros 10 millones (85.000 euros) a otros dos miembros de la familia, cantidad que deberá abonarse en un plazo máximo de 15 días desde la publicación del fallo firme.
El caso ha sido remitido al Tribunal de Apelaciones de Novi Sad, por lo que la decisión aún no ha adquirido carácter definitivo. Este pronunciamiento se añade a otra sentencia previa del mismo órgano judicial, que ya había fijado compensaciones económicas por motivos similares a otros afectados.
Paralelamente, la Fiscalía de Novi Sad presentó cargos contra trece personas, entre ellas el exministro de Construcción, Infraestructura y Transporte Goran Vesic, por su presunta responsabilidad en el derrumbe de Novi Sad, al imputarles delitos graves contra la seguridad pública relacionados con el estado del edificio.
No obstante, hace alrededor de un mes, la Justicia resolvió archivar el procedimiento contra seis de los investigados, incluido el exministro, al considerar que no existían pruebas suficientes para demostrar la comisión de los delitos señalados.
La tragedia ocurrida en Novi Sad desencadenó grandes movilizaciones en Serbia, donde el malestar social se intensificó en las semanas posteriores. Numerosos manifestantes acusaron al Ejecutivo de negligencia y, durante las marchas, cientos de estudiantes y colectivos de la oposición exigieron la dimisión de las autoridades.