Una comisión de investigación israelí ha detectado “fallos sistémicos” en el proceso de adquisición de buques de guerra a Alemania por parte de Israel, así como en la operación de venta a Egipto de parte de esas mismas naves entre 2009 y 2017, periodo en el que estuvo en el poder el actual primer ministro, Benjamin Netanyahu, y que, según el órgano, habrían puesto en riesgo la seguridad nacional.
“La comisión ha encontrado fallos sistémicos que afectan a la esencia misma de los procesos de desarrollo de capacidades militares y de la toma de decisiones en la adquisición de armamento por valor de miles de millones de shekels (moneda israelí que equivale a unos 27 céntimos de euro)”, señala el resumen publicado por la comisión.
El organismo, creado para esclarecer acusaciones sobre una presunta red de sobornos a gran escala vinculada al comercio de armas israelí, se ha dedicado a revisar los mecanismos de compra de material militar, incluidos submarinos y corbetas de fabricación alemana, destinados a la Armada de Israel.
Asimismo, también ha hallado fallas en las ventas de buques de guerra de Alemania a Egipto en las que medió Israel y que fueron ejecutadas sin realizar consultas a los principales cargos de seguridad. “La gestión de la venta de armamento por parte de aliados a terceros países --un asunto estratégicamente delicado-- fue caótica y carente de un liderazgo claro, poniendo así en peligro la seguridad del Estado”, señala el informe.
Según las acusaciones, varias personas recibieron, presuntamente, sobornos para impulsar los acuerdos entre Israel y la empresa alemana ThyssenKrupp Marine Systems. Entre los acusados se encontrarían personas de confianza de Netanyahu, aunque no el propio primer ministro.