Kataib Hezbolá, una influyente milicia proiraní asentada en Irak, ha comunicado este jueves que interrumpirá durante cinco días sus ataques dirigidos contra la Embajada de Estados Unidos en Bagdad, siempre que Israel ponga fin a los bombardeos sobre la capital de Líbano, Beirut, y cesen igualmente los ataques aéreos contra grupos armados en territorio iraquí.
La organización armada ha señalado en una nota que el secretario general del grupo, Ahmad al Hamidaui, ha ordenado “detener durante cinco días los ataques contra la Embajada de Estados Unidos en Bagdad, una decisión sujeta a condiciones”, para después detallar que “la entidad sionista debe cesar el desplazamiento y el bombardeo de los barrios del sur de Beirut”.
“Los adversarios no deben bombardear las zonas residenciales de Bagdad ni de las provincias iraquíes”, ha manifestado, en una alusión velada a Israel y Estados Unidos. Al mismo tiempo, ha subrayado que “los agentes de la CIA deben abandonar sus puestos y permanecer confinados en el recinto de la Embajada”. “Si el enemigo no cumple, la respuesta será directa y contundente, con una escalada de ataques tras el período de cinco días”, ha advertido la milicia.
En esta línea, Kataib Hezbolá ha instado a las fuerzas de seguridad iraquíes a “proteger las misiones diplomáticas y las entidades económicas mientras sus países mantengan su compromiso de no involucrarse en esta guerra”, una protección que excluye a Israel y Estados Unidos, a los que considera “grupos de espionaje y guerra”.
En los últimos días, varias milicias respaldadas por Irán en Irak han llevado a cabo ataques contra instalaciones y objetivos vinculados a Estados Unidos en el país, como reacción a la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Washington y Tel Aviv contra Irán, una operación que ha causado hasta ahora más de 1.200 muertos, según las cifras facilitadas por las autoridades iraníes.